El papel del Congreso de la República como escenario de gobernabilidad, construcción de acuerdos y respuesta a las necesidades de las regiones fue uno de los ejes abordados por varios candidatos al Senado en entrevistas concedidas a El País.
Desde distintas orillas políticas, los aspirantes coincidieron en que el Legislativo cumple una función determinante en la estabilidad institucional y en la viabilidad de las agendas de gobierno.
Para Leonardo Gallego Arroyave, representante a la Cámara por el Partido Liberal y aspirante al Senado, el Congreso debe ser un espacio que vaya más allá de la coyuntura electoral.
En su visión, los congresistas tienen la responsabilidad de acercarse a los territorios, identificar necesidades reales y gestionarlas ante las instancias del Gobierno nacional. Gallego señaló que el Senado cumple un papel clave como garante del equilibrio institucional y como escenario para tramitar las reformas que el país requiere, siempre que estas respondan a las necesidades del pueblo y no a decisiones ideológicas.
Gallego enfatizó que el trabajo legislativo debe estar conectado con las regiones y sustentarse en un ejercicio de convicción política, en el que los ciudadanos elijan candidatos que puedan demostrar cercanía territorial y capacidad de gestión desde el Congreso.
Álvaro Monedero, candidato al Senado por el Partido Liberal, centró su visión del Congreso en la necesidad de construir acuerdos políticos claros para garantizar la gobernabilidad. Explicó que ningún presidente puede gobernar sin contar con mayorías en el Congreso y que estas se conforman mediante acuerdos explícitos y de frente.
Monedero sostuvo que la agenda legislativa de un gobierno debe tramitarse en los primeros meses, para permitir su ejecución durante el resto del periodo presidencial. En ese sentido, señaló que el Congreso tiene un rol decisivo en la aprobación de leyes y reformas, y que la falta de consensos puede frenar la implementación de los planes de gobierno. Para el candidato, la transparencia en los acuerdos políticos es un elemento fundamental del funcionamiento institucional.
Desde Cambio Radical, el senador Carlos Fernando Motoa planteó que el Congreso debe liderar la formulación de políticas de Estado en temas estructurales.
En su intervención, señaló que el Senado es el escenario para impulsar iniciativas de largo plazo en vivienda, salud y seguridad, y para ejercer control político a través del debate y la presentación de proyectos de ley.
Motoa destacó su experiencia legislativa como un factor clave para el ejercicio del rol congresional y subrayó que el Congreso debe actuar con independencia, sustentando sus decisiones en argumentos y no en intereses burocráticos. En su visión, el Legislativo tiene la responsabilidad de ordenar el debate público y contribuir a la estabilidad institucional del país.
Carlos Osorio, candidato al Senado por el Nuevo Liberalismo abordó el papel del Congreso desde una perspectiva territorial. Señaló que el Legislativo debe acompañar a gobernadores, alcaldes y mandatarios locales en la gestión de proyectos estratégicos y en la obtención de recursos para los municipios.
Osorio indicó que, desde el Congreso, es posible impulsar iniciativas que respondan a necesidades básicas insatisfechas, como infraestructura vial, vivienda y acceso a servicios.
El candidato también resaltó que su experiencia en cargos locales le permite comprender las dificultades que enfrentan los municipios y la importancia de que el Congreso actúe como puente entre los territorios y el Gobierno nacional.
Por su parte, Elmer Montaña, candidato a la Cámara por la Alianza Verde, vinculó el rol del Congreso con la ética y la transparencia en la administración pública.
En sus declaraciones a El País, sostuvo que el Legislativo debe impulsar reformas institucionales que permitan mayor control sobre la ejecución de los recursos públicos y que contribuyan a enfrentar la corrupción. Montaña cuestionó la existencia de instituciones que, según afirmó, han sido utilizadas por estructuras corruptas, y señaló que el Congreso tiene la responsabilidad de revisar su funcionamiento.