Una investigación realizada en 2021 por la Fundación Sura que buscaba comprender las subjetividades docentes y cómo estas incidían en el abordaje de la educación integral de la sexualidad arrojó interesantes resultados. Uno de ellos es que hallaron que factores como la crianza, las historias familiares y sociales, las formas de convivencia, algunas creencias, convicciones morales y algunos tipos de formación académica inciden en la construcción de las compresiones de la sexualidad de los educadores.

También se estableció que los docentes manifiestan miedos, restricciones, necesidades y vacíos metodológicos y conceptuales que afectan el abordaje crítico y reflexivo de la sexualidad.

Identificamos, además, comenta Tatiana Zuluaga, coordinadora de Gestión Educativa de la Fundación Sura, “algunos asuntos negativos como la desconfianza, el señalamiento de algunas familias, y esas razones hacen que los docentes hoy no quieran abordar esta temática de la sexualidad. Algunos no se sienten con todas las herramientas metodológicas y conceptuales para abordar estos temas y optan finalmente por no hacerlo, por omitirlos. Además, para no sentirse cuestionados e incómodos, porque esto implica ver también su propia intimidad”.

Los expertos sugieren entonces que no solo en la familia, sino en los centros educativos se abran espacios para formar a los mismos profesores y a los padres de familia en temas de sexualidad, para que sepan cómo darles respuestas a las inquietudes sexuales de los menores de edad. | Foto: El País

El rechazo de algunas familias porque los docentes abordan temáticas de sexualidad con sus estudiantes es común en Colombia.

La profesora Gloria Yuliana Martínez, docente de secundaria de la Institución Educativa Alberto Carvajal Borrero, sede Abraham Domínguez, de Cali, recuerda que debió sortear la “furia” de una madre de familia por haberles hablado a sus estudiantes sobre el uso del condón.

“Yo vi que los estudiantes tenían esa inquietud sobre el uso del preservativo. Se los mostré, les hablé que era desechable, que se usaba por una sola vez, que había que saber cómo colocarlo. Al día siguiente me encuentro con una mamá súper furiosa que me decía que yo estaba incitando al hijo a que tuviera relaciones sexuales, que tuviera una vida promiscua. Entonces yo le dije,

‘no mamá, este es un tema que uno lo debe abordar con un adolescente’. ¿Cuántos años tiene su hijo? Me contestó: 16. Y le dije yo: él está en capacidad de conocer qué es un preservativo, cómo debe usarlo, para qué sirve, que no es solo para prevenir un embarazo sino una enfermedad de transmisión sexual”.

La señora se enojó muchísimo, continúa el relato la docente, me dijo que estaba llevando al niño por caminos que no debía, que esos eran temas que no se abordaban en el colegio, “se escandalizó”.

Me parece que desde la casa los padres no están siendo conscientes de hacer esa formación sobre la sexualidad, “es que la escuela es desde la casa”, concluye la docente Martínez.

Los especialistas sugieren entonces que no solo en la familia, sino en los centros educativos se abran espacios para formar a los mismos profesores y a los padres de familia en temas de sexualidad, para que sepan cómo darles respuestas a las inquietudes sexuales de los menores de edad.

Los papás y los profes, asegura Tatiana Henao, no pueden estar de forma separada, deben crear espacios de vínculo para que niños, cuidadores, padres, educadores, hagan parte de una conversación interesante, en una relación de corresponsabilidad... Para usar herramientas pedagógicas que hoy programas como ‘Félix y Susana’, de la Fundación Sura, entregan, que permiten mediar una conversación y práctica distintas, con el fin de que podamos abordar estos temas de la forma más sencilla y natural.

Jennifer, una madre colombiana de un niño de 8 años, asegura que "mi hijo me ha preguntado sobre la Comunidad LGBTI... Yo trato de explicarle de la manera más tranquila, desde el respeto, no solo por él, sino por los demás que él vaya a encontrar en el camnino”.

Los padres y adolescentes también pueden recurrir a los Servicios Amigables de las secretarías de Salud, para recibir orientación sobre esta temática.

Según Marcela Henao, referente de Servicios Amigables de la Secretaría de Salud de Cali, este modelo de atención trabaja con población de 12 a 28 años de edad. “Hoy hemos logrado que los Servicios Amigables tengan tanto reconocimiento que los mismos adolescentes y jóvenes y hasta padres de familia se acercan a los lugares de atención a solicitar una consulta para su hija o hijo adolescente”.

Los Servicios Amigables también llegan a instituciones educativas, y además, forman a jóvenes como multiplicadores en salud sexual y reproductiva para que orienten a chicos de grados menores.

CONSEJOS

Las psicólogas Linda Teresa Orcasita y Martha Cecilia Soto le aconsejan a los padres que si sus hijos sueltan palabras con cargas soeces frente a la sexualidad o un comentario con mucha carga sexual con respecto a una mujer y usted se ríe porque le parece que eso alienta la condición de hombre, piense que el chico se sentirá estimulado a seguir con este tipo de comentarios que solo aportan al machismo y a la desigualdad de género.
  • Hay que hablar de la sexualidad como se habla de cualquier otro tema, enmarcado en el respeto, la autodeterminación, el autoconcepto, los valores, hablarles del cuerpo, de su cuerpo y todo lo que acontece en él.
  • Reconocer que todas las familias tienen mitos y prejuicios y que eso puede incidir en la educación sexual de niños, niñas y adolescentes.
  • No regañarlos, ni avergonzarlos si son sorprendidos en actividades autoeróticas o cuando se expresan con palabras gruesas al respecto de la sexualidad. Es mejor aprovechar la oportunidad para legitimar lo que pasa en su cuerpo como algo natural, que solo le pertenece a él o a ella y que nadie debe acceder a su cuerpo.
  • Frente a palabras que les inquietan, preguntarles dónde la escucharon o de dónde viene su inquietud, sin mostrar disgusto, así tendrán la confianza para poder seguir preguntándoles y será un factor protector.
  • Si sus hijos sueltan palabras con cargas soeces frente a la sexualidad o un comentario con mucha carga sexual con respecto a una mujer y usted se ríe porque le parece que eso alienta la condición de hombre, piense que el chico se sentirá estimulado a seguir con este tipo de comentarios que solo aportan al machismo y a la desigualdad de género.
  • Si usted no se siente capaz de abordar temas acerca de la sexualidad con sus hijos, busque un profesional que le oriente. Usted es fundamental en la educación sexual de ellos.
  • Pregunte en el colegio de sus hijos sobre la educación sexual y solicite se incluya en la capacitación a padres, madres y acudientes. Ello permitirá hacer continuo el trabajo que se está haciendo en el colegio, complementarlo en caso de ser necesario y él o la chica ganan confianza.
  • No podemos apagar el internet, ni la televisión, ni las redes sociales, ni mantenerlos en una burbuja para que no escuchen sobre la sexualidad, por eso no podemos esperar más para ser los acudientes quienes eduquemos a las niñas, niños y adolescentes, comprendiendo su etapa de desarrollo, valorándola y apartándonos un poco de la perspectiva de la sexualidad adulta. Ellos están en otro momento y son hijos de otro momento social y cultural diferente al suyo, compréndalo.
  • Busque acompañamiento especializado, expertos en el tema, porque a veces las familias dicen ‘yo educo a mi manera y como a mí me enseñaron’, pero el mundo ha cambiado y hay cosas que se han transformado y que todos debemos aprender cotidianamente.
  • Hay que generar escuelas de formación en las instituciones educativas para las familias porque en la medida en que el colegio y la familia estén articulados y trabajen colaborativamente quien más se va a beneficiar son sus niños, niñas y adolescentes.
  • No evite, no le huya a este tipo de conversaciones. Debe actuar con naturalidad, con tranquilidad. Si no sabe de un tema, no responder inmediatamente. Dígale que lo va a averiguar y verifique lo que va a responder. Que sea una respuesta con coherencia en términos del conocimiento científico y buscar las fuentes que son válidas porque podría mandar un mensaje erróneo y eso genera un efecto en ese niño, porque ellos creen en lo que sus familias les dicen.
  • Hay muchos cuentos, videos, juegos, materiales didácticos que hoy en día han creado muchas entidades, que pueden ser un recurso de apoyo para que las familias los vean y utilicen con sus hijos e hijas y puedan hablar del tema. Hoy hay muchas formas de buscar apoyo con entidades confiables. Una de ellas es el Fondo de Población de Naciones Unidas que tiene materiales muy valiosos para diferentes edades. La Unesco tiene por ejemplo, el documento ‘Orientaciones internacionales para la educación sexual integral en niños, niñas y adolescentes’. Además, están los Servicios de Salud Amigables para adolescentes y jóvenes de las secretarías de Salud para buscar apoyo.
  • Está también el PESCC, que es el Proyecto de Educación Sexual y Construcción de ciudadanía, que es un recurso también de las organizaciones que trabajan el tema.
  • Aprópiese de herramientas como el programa ‘Félix y Susana’, de la Fundación Sura y de juegos como ConverSex y Consexuados, de la Universidad Javeriana Cali, que le facilitarán dialogar y orientar a sus hijos sobre este tipo de temáticas.

Fuentes: Psicólogas Linda Teresa Orcasita y Martha Cecilia Soto.