En el marco del Latam Fintech 2026, David Vélez, fundador de Nubank y el segundo hombre más rico de Colombia según Forbes, conversó con periodistas junto a Marcela Torres Córdoba, General Manager de Nu Colombia, y Gabriel Santos García, Presidente Ejecutivo de Colombia Fintech.
En una entrevista profunda, los líderes analizaron el acelerado crecimiento de los neobancos, la apertura del mercado financiero, la obsolescencia técnica de la banca tradicional, los impactos de la tasa de usura y el preocupante retraso del Estado frente a la inteligencia artificial.
A través de una dinámica directa de preguntas y respuestas, los ejecutivos abordaron el vertiginoso ascenso de Nu en el mercado colombiano, desglosaron los desafíos de ciberseguridad que afrontan las entidades centenarias y lanzaron duras advertencias sobre la rigidez regulatoria en materia de crédito y la urgencia de que el sector público adopte herramientas de inteligencia artificial.
A continuación, la transcripción periodística de los momentos más destacados de la charla.
El hito de los depósitos y la lección a los bancarios tradicionales
Periodista: Cuando Nu ingresó a Colombia muchos analistas e instituciones tradicionales dudaban de que una plataforma 100% digital pudiera captar ahorro masivo a gran escala. Hoy, con los resultados de la Nu Cuenta sobre la mesa y un plan de inversión ambicioso, ¿cuál es la lección que deja esta trayectoria?
David Vélez: El desempeño en Colombia viene siendo extraordinario, creciendo a un ritmo que ha desbordado incluso nuestras propias estimaciones iniciales.
Cuando uno echa la vista atrás, recuerda el escepticismo con el que recibían nuestra llegada. Pero la respuesta del usuario colombiano ha sido contundente: “Ya somos la cuarta base de depósitos de persona natural más grande del país, compitiendo con los grandes bancos que no daban un peso por nosotros hace algunos años...”.
Ese respaldo nos ha posicionado con cerca del 7% de participación en el mercado de depósitos de personas naturales y un 10% en tarjetas de crédito, superando los 6 millones de clientes en el territorio nacional.
No obstante, más allá de la escala financiera, lo fundamental es el impacto estructural en la bancarización.
Marcela Torres Córdoba: Así es. Casi el 40% de las personas que se sumaron a Nu en el último año nunca antes habían tenido una cuenta o un producto en el sistema financiero.
Además, mientras la banca tradicional registra una participación femenina promedio del 41%, en Nu el 59% de los nuevos bancarizados son mujeres.
Estamos capturando el 25% de toda la nueva inclusión financiera del país disponiendo apenas del 10% de la cuota en tarjetas de crédito.
Es por esta razón que reafirmamos nuestro plan de inversión por 5 billones de pesos en Colombia a lo largo de los próximos 5 años.
Todo esto manteniendo niveles de fraude que están por debajo de la mitad del promedio de la banca tradicional —representando un 40% del promedio del sector en tarjetas de crédito y cerca del 20% en débito—, lo que demuestra que la velocidad y la inclusión no están reñidas con la seguridad operativa.
Desarticular el oligopolio: La nueva dinámica competitiva
Periodista: Gabriel Santos ha reiterado desde Colombia Fintech que la concentración bancaria era el mayor freno para el acceso al crédito. David, ¿cómo compara la Colombia que encontró al iniciar operaciones con la que ve hoy?
David Vélez: El contraste es abismal. “Uno ve Colombia hace 5 o 6 años, realmente habían cinco bancos dueños del 80% del mercado, era un oligopolio muy grande. Y hoy se ve un nuevo aire de competencia...”.
Hoy el consumidor colombiano tiene a su disposición una oferta variada de neobancos, fintechs de nicho y plataformas digitales que compiten activamente por ofrecer mejores rendimientos y menores tarifas. La competencia sana beneficia al usuario final: fuerza a todas las instituciones a reducir márgenes injustificados, a eliminar cobros absurdos y a elevar el estándar de servicio. La banca tradicional ha tenido que reaccionar y tratar de digitalizarse, y eso dinamiza toda la economía.
Gabriel Santos García: Desde la perspectiva gremial, celebramos que la entrada de jugadores con capacidad de escala haya roto esa inercia. La competencia real ha demostrado que el mercado no requería proteccionismos, sino reglas de juego transparentes que permitieran a la innovación demostrar su eficiencia frente a las estructuras dominantes del pasado.
Democratizar el emprendimiento en industrias “blindadas”
Periodista: David, usted se ha convertido en un referente internacional de cómo crear una tecnológica de escala global desde América Latina. Durante décadas existió la idea de que la banca era un terreno inexpugnable para nuevos actores. ¿Qué mito se rompió con el éxito de Nu?
David Vélez: Se rompió un dogma cultural que frenaba el talento de la región. “Había una sensación en Brasil y en América Latina de que hay ciertos sectores económicos que eran prohibidos para los emprendedores, que eran reservados solamente para cierta gente, ciertas familias o ciertos grupos económicos históricos o cierta gente que tenía conexiones especiales con el gobierno. Nosotros hemos demostrado que un emprendedor sin conexiones especiales puede ir y desafiar...”.
Cuando se demuestra que con un equipo brillante, tecnología nativa y una obsesión genuina por resolver los dolores del cliente se puede ingresar y liderar el sector bancario, el mensaje para los jóvenes latinoamericanos es transformador. Queremos que esta experiencia impulse a emprendedores a transformar la salud, la educación, la logística y la energía.
Incluso estamos demostrando que las empresas nacidas en nuestra región pueden competir en los mercados más desarrollados del mundo. Con proyectos como Nu Globe y servicios de transferencias globales, demostramos que la ingeniería latinoamericana puede pararse de igual a igual en Estados Unidos o cualquier otra latitud.
Vulnerabilidad de la banca ‘legacy’ y los sofismas de la tasa de usura
Periodista: Entrando en temas normativos y de seguridad, existen dos debates álgidos: la resistencia de los sistemas bancarios antiguos y las barreras legales como el tope a los intereses. ¿Cuál es su diagnóstico técnico sobre la ciberseguridad del sector y el impacto de la tasa de usura?
David Vélez: En materia de infraestructura y riesgo informático, los bancos tradicionales cargan con el peso de su propia historia. “Los bancos tradicionales tienen muchos más vectores de ataque: tienen sucursales, tienen online, tienen apps, tienen sistemas mucho más legados, trabajar con computadoras con mainframe de hace 20, 30, 40 años donde esas vulnerabilidades van a ser más obvias...”.
Las plataformas nacidas en la nube contamos con arquitecturas homogéneas y modulares que nos permiten blindar las transacciones y reaccionar en tiempo real ante vectores de ataque complejos.
Por otro lado, cuando analizamos las trabas al crédito formal, la tasa de usura en Colombia actúa como un bumerán. “Es una de esas políticas públicas que da la sensación que tiene muy buenas intenciones de tratar de ayudar a alguien poniéndole un tope, pero realmente lo que pasa es que como los bancos no pueden precificar el riesgo, terminan simplemente diciéndole al cliente ‘No’. Imagínese que la tasa fuera 1%... el mercado de crédito iría a cero.”.
Al impedir que el precio del crédito refleje el riesgo real de otorgar un préstamo a quien no posee garantías ni historial, la regulación no protege al ciudadano; lo expulsa del sistema financiero y lo entrega a las redes informales de usura.
Marcela Torres Córdoba: Es por esto que junto a Colombia Fintech hemos estructurado lo que denominamos el “triángulo de inclusión”, enfocado en tres reformas prioritarias:
- Flexibilización de la tasa de usura: Ajustar o segmentar el tope tarifario para permitir que millones de personas y microempresarios accedan a su primera línea de crédito formal.
- Implementación acelerada de Finanzas Abiertas: Cuestionamos que la reglamentación contemple plazos de hasta 180 meses (15 años) para consolidar el Open Finance. Este proceso debe ser obligatorio e interoperable en un horizonte de 4 a 5 meses. La información financiera le pertenece al usuario, no a las entidades.
- Desincentivo al efectivo y eliminación de trabas tributarias: Es urgente desmontar cargas como el 4 por 1000, que penalizan la trazabilidad digital y perpetúan el uso del dinero físico.
Inteligencia Artificial: La urgente necesidad de actualización en el sector público
Periodista: Para concluir, la inteligencia artificial está reconfigurando la eficiencia en el ámbito empresarial. En Nu la utilizan de manera intensiva para analítica de crédito y atención al cliente. ¿Cómo evalúan la velocidad de adopción de estas herramientas por parte del Estado?
David Vélez: La inteligencia artificial representa el salto de productividad más importante de las últimas décadas. En el sector privado estamos escalando modelos de IA supervisada para personalizar servicios, anticipar riesgos y automatizar operaciones masivas.
Sin embargo, observamos una brecha preocupante respecto a la administración pública. “Toda esa conversación viene pasando en las compañías y en el sector privado. Pero se oye muy poco en el sector público, en el gobierno. Y el gobierno también tiene consumidores. El gobierno tiene millones de consumidores que es cada ciudadano...”.
Si los gobiernos locales y nacionales adoptaran inteligencia artificial en sus procesos, podrían agilizar trámites burocráticos, mejorar los servicios de salud y educación, y optimizar la transparencia en la contratación pública.
Asimismo, hacemos un llamado a la prudencia frente a las tentaciones de sobrerregular la IA antes de entender su evolución. Pretender imponer marcos regulatorios restrictivos en etapas tempranas sofocará la innovación regional y nos dejará en desventaja frente a las potencias globales.