El sistema de salud colombiano adeuda $3,5 billones a las cajas de compensación familiar, de los cuales $2,8 billones corresponden a obligaciones antiguas, según afirmó Adriana Guillén, presidenta ejecutiva de Asocajas, durante el 36.º Congreso Nacional de las Cajas de Compensación Familiar, que se realiza este jueves 22 de octubre en Cartagena.
La dirigente gremial advirtió sobre la necesidad de resolver esta situación financiera y señaló que las obligaciones pendientes representan uno de los asuntos que requieren atención en la relación entre el sistema de salud y las cajas de compensación.
“¿Qué nos debe el sistema? 3,5 billones de pesos, de los cuales 2,8 billones son deuda vieja, no es deuda corriente. Tenemos que solucionar este hueco muy urgente y estamos trabajando con la Ministra de Salud”, manifestó Guillén durante su intervención.
La declaración se produjo en medio de la discusión sobre el papel que desempeñan las cajas de compensación familiar en el sistema de salud, pues varias de estas entidades tienen participación en instituciones prestadoras de servicios y desarrollan actividades relacionadas con la atención de los usuarios.
El papel de las cajas en el sistema de salud
Durante su presentación, Guillén señaló que el 40 % de la población colombiana está afiliada a una EPS en la que las cajas de compensación familiar tienen participación.
Además, indicó que 21 cajas cuentan con 279 clínicas y hospitales en diferentes regiones del país y destacó su participación en la gestión farmacéutica con alrededor de 306 gestores.
De acuerdo con los datos presentados por Asocajas, las cajas tienen participación en el aseguramiento de cerca de 20,6 millones de personas. Estas cifras, expuestas por la presidenta de Asocajas, dan cuenta de la presencia de estas entidades en la prestación de servicios de salud y del alcance que pueden tener las dificultades financieras del sector.
La dirigente también explicó que existen diferencias en las condiciones bajo las cuales las cajas pueden participar en el aseguramiento en salud, de acuerdo con el régimen al que pertenezca la EPS.
Según indicó, cuando las cajas participan en EPS del régimen contributivo, estas deben ser autosuficientes y los recursos del aporte del 4 % no pueden destinarse a financiar la prestación de esos servicios.
Es relevante precisar que la distribución de dicho aporte que realizan los empleadores a las cajas tiene destinaciones específicas. Según los porcentajes presentados por el gremio, el 31 % corresponde a la cuota monetaria; el 11 %, al Fondo de Vivienda de Interés Social (Fovis); el 10 %, al Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante (Fosfec), y el 7 %, a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres).
Asocajas también reporta que, entre enero y julio de 2026, se giraron $374.000 millones para salud. Según la información expuesta, estos recursos corresponden a aportes relacionados con el Sistema de Subsidio Familiar.
Además, recordó que las cajas sostuvieron el sector de la construcción durante cuatro años sin el programa Mi Casa Ya, con 60 mil subsidios de vivienda al año por $2,2 billones.
En la misma línea, la superintendente del Subsidio Familiar, Edna María Tafur, pidió visibilizar el valor integral de las cajas más allá de la cuota monetaria y la vivienda. “Muchas veces los trabajadores duermen en sus casas y la respuesta a sus problemas está en la caja de compensación y no son conscientes de ello. Tenemos que mostrarle a los colombianos que el trabajo formal paga”, dijo Tafur.
La presidenta de Asocajas señaló que el gremio avanza en mesas de trabajo con el Ministerio de Salud para encontrar una salida a la situación.
En este escenario, uno de los principales interrogantes es qué alternativas contempla el Gobierno para atender las deudas del sector y cómo garantizará que las medidas que se adopten no comprometan la continuidad de los servicios que prestan las cajas de compensación a sus afiliados.