El Banco de la República publicó las minutas ampliadas de su más reciente junta directiva, en las que se detallan los argumentos detrás de la decisión de aumentar las tasas de interés y se evidencia la tensión con el Gobierno, tras la salida anticipada del ministro de Hacienda, Germán Ávila.

El documento, que por primera vez incluye una salvedad al no contar con la aprobación del jefe de la cartera económica, expone las razones que llevaron a la mayoría de los miembros a respaldar un incremento de 100 puntos básicos (pbs) de la tasa de interés de política monetaria, la cual pasó a 11,25%.

Preocupación entre expertos por efectos institucionales y económicos tras tensiones entre el Gobierno nacional y el banco central. | Foto: Montaje El País Andrea Moreno

Según las minutas, la decisión respondió al comportamiento reciente de la inflación de los dos primeros meses del año y también “por el fuerte aumento de las expectativas de inflación de los analistas y de las implícitas en los mercados de deuda pública”.

Este argumento fue uno de los puntos de desacuerdo del ministro Ávila, quien afirmó que tales decisiones “no pueden basarse solo en la opinión de 25 analistas y centros de pensamiento convocados por el Banco de la República. Hay que oír a otros sectores”

En medio de los ajustes, el informe también advirtió sobre factores externos que estarían presionando los precios, como el encarecimiento de combustibles, fertilizantes y otros insumos, en medio de un entorno internacional complejo.

“Se podrían acentuar las presiones inflacionarias en Colombia y el mundo, lo que también ha incrementado las perspectivas de políticas monetarias más contractivas en economías avanzadas y emergentes”, se lee en el documento.

A pesar de que los cuatro miembros de la junta del Banco de la República que votaron a favor del alza percibieron un alivio en los precios de algunos regulados como la gasolina, también notaron que “la inflación anual en servicios continuó aumentando al alcanzar 6,5 % en febrero, superior a su registro de diciembre, que fue de 5,9 %”.

Leonardo Villar, Gerente General del Banco de la República. Foto: Banco de la Republica | Foto: Juan Carlos Sierra Pardo

Adicionalmente, el banco central señaló que el aumento del salario mínimo también podría incidir en el comportamiento de los precios, aunque esta postura no fue unánime dentro del equipo directivo.

Las voces que se opusieron al incremento advirtieron sobre posibles impactos negativos, como el encarecimiento del crédito, afectaciones al crecimiento económico y presiones adicionales sobre la deuda pública.

“La inflación observada ha mostrado una disminución importante frente a los picos alcanzados en años anteriores y que esta responde más a choques de oferta e indexación a la inflación pasada que a excesos de demanda que justifiquen una postura contractiva de la política monetaria", coincidieron dos de los votantes que pedían reducción del interés.

Finalmente, estas dos voces advirtieron que el incremento “generaría presiones al alza sobre la tasa de interés de la deuda pública y desvalorizaciones de los TES en el mercado".

Mientras que la persona que no votó a favor ni en contra del alza señaló que el país todavía afronta “una recomposición de la estructura económica tanto en lo productivo como en el empleo, pero esos efectos aún no se pueden medir”, por lo que estaba a favor de mantener la cifra de interés inalterada.