Un duro camino tendrá la ley de rescate en su paso por el Congreso, pues los primeros análisis de la iniciativa dejan más contradictores que amigos.
La mayoría de los analistas están de acuerdo con el ajuste que se plantea para el gobierno central. La propuesta habla de reducir el Estado en 15 %, a través de recortar en un 50 % el gasto en contratos de prestación de servicios en 2027; se imponen medidas de austeridad estrictas en gastos operativos de las entidades, como papelería, viáticos y publicidad, y se formula que, entre 2027 y 2030, lo que el Estado compre en bienes y servicios no puede crecer más que la inflación. Además, se darían facultades al Presidente para fusionar entidades.
Pero, por otro lado, el Gobierno Nacional plantea un revolcón en materia de impuestos, sobre todo del IVA, y aunque asegura que a 19 millones de colombianos más pobres se les devolverá este gravamen, las alertas se encendieron frente a los cambios planteados.
Luis Fernando Mejía, presidente de Lumen Economic Intelligence, explicó que el proyecto pone sobre la mesa varios temas estructurales: la reorganización del Estado, la revisión de las transferencias, los fondos y “las rentas de destinación específica que ordenan las leyes y que hoy le restan flexibilidad al presupuesto”; la ampliación de la base gravable del IVA, que elimina la tarifa de 5 % y reduce las listas de bienes excluidos y exentos, junto con una devolución personalizada a los hogares de menores ingresos; la ampliación de la base de aportes a la seguridad social, al limitar la exoneración de aportes a salud, Sena e Icbf a los trabajadores que ganan hasta 2 salarios mínimos (hoy cubre a quienes ganan menos de 10 salarios mínimos), la reducción de la tarifa de renta de las empresas, de 35 % a 31 % desde 2028 y la ampliación de la base gravable de la renta de las personas naturales.
“Vendrán debates de fondo y ajustes, que merecen una discusión técnica, serena y responsable en el Congreso”, aseguró.
Por su parte, Lisandro Junco, experto en derecho tributario, considera que el corazón de la ley de rescate es el IVA al desaparecer la tarifa del 5 % desde 2028 y llevarla a la general del 19 % para muchos productos como el café, azúcar, aceites, chocolate, medicina prepagada, carros eléctricos, bicicletas.
“La lista de bienes excluidos se disminuye: salen frutas y verduras frescas, café en grano, maíz, sal, abonos, plaguicidas, tractores, computadores, celulares y paneles solares. Se quedan papa, yuca, pan, arepa, panela, agua, gas y energía”.
De ahí que el viceministro Técnico de Hacienda, Juan Sebastián Betancur, dice que los alimentos esenciales quedan libres de IVA. “Dos de cada tres colombianos, 35 millones, no asumirán más cargas adicionales”, afirmó.
Varios gremios han cuestionado la propuesta. Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, dijo que es claro que el país necesita la estabilidad de sus finanzas, “sin embargo, nos preocupa profundamente la propuesta de incrementar del 5 % al 19 % el IVA al café”.
Agregó que el café colombiano ha enfrentado incrementos importantes en su precio al consumidor y, aun así, ha logrado mantener niveles significativos de consumo. “Pero esa capacidad de resistencia tiene límites. Un incremento de esta magnitud podría contraer la demanda, afectar a la industria nacional y debilitar los esfuerzos que venimos realizando para promover el consumo de café 100% colombiano. Además, podría incentivar la sustitución hacia cafés importados de menor precio, en detrimento del valor agregado que generamos en nuestro país”.
Por su parte, el exministro de Agricultura, Andrés Valencia, comentó que, de aprobarse la propuesta, tal como está, tendría un impacto en el agro colombiano. “La eliminación de la tarifa del 5 % implica que todos los productos pasarían a una tarifa del 19 %, lo que podría elevar los costos de producción para aquellos productos finales que queden en el régimen de excluidos, pues no podrían recuperar el IVA. Para los que están exentos, como el huevo, pollo y cerdo, significará un esfuerzo de caja importante”.
Subiría la tarifa para fertilizantes, plaguicidas, semillas, maquinaria y concentrados para animales. También se afectarían algunos productos frescos con el 19%, “lo que tendría un impacto inflacionario en el 2028”, agregó.
Para el Gobierno, la propuesta planteada está enfocada en que los que más ganan, son los que más ponen. “Quienes reciben más aportan según su ingreso, en salud, en renta y en IVA”, resaltaron.
¿Qué tendrá IVA?
Nace EfectIVA desde 2028: eso significa que se devolverá el IVA pagado, con factura electrónica a nombre de la persona, en pagos cada 15 días.
Según la propuesta, se devuelve 100 % a los más pobres y al mismo tiempo desaparece la tarifa de IVA del 5 % y muchos bienes excluidos o exentos pasan al 19 %. El Gobierno asegura que sigue sin IVA la canasta básica, pero se incrementa del 5 % al 19 % en productos como café, azúcar, aceites, pastas, chocolate y algunos productos agrícolas y alimentos que tienen tarifa diferencial. Esta ampliación también toca productos tecnológicos como computadoras, celulares, tabletas, vehículos eléctricos, licencias de software, computación en la nube, entradas a cine y espectáculos, medicina prepagada, compras internacionales en línea y las apuestas por internet.
Para los licores, vinos, aperitivos y bebidas alcohólicas se eliminaría la exclusión que actualmente cobija determinadas operaciones y pasarían a la tarifa general del 19 %.
En renta a personas naturales hay cambios: hoy se empieza a pagar desde 1090 UVT ($57 millones). La reforma baja el umbral a 720 UVT ($37 millones) con tarifa del 9 %, lo que implicaría que más personas tendrían que declarar y posiblemente pagar.
Para empresas
La tarifa de renta baja de 35 % a 33 % en 2027 y a 31 % desde 2028. Pero los empleadores vuelven a pagar Sena, Icbf y salud por trabajadores que ganan más de 2 salarios mínimos.
-Se prorroga la sobretasa al sector financiero hasta 2030.
-Se elimina el impuesto a los plásticos de un solo uso.
-Se crea el RUGE: 16 años de estabilidad tributaria, renta del 20 %, dividendos al 8 % y depreciación acelerada para grandes inversiones nuevas.
- El umbral del impuesto al patrimonio sube de 72.000 a 95.500 UVT y el impuesto desaparece desde 2031.
-Se establecen montos mínimos de inversión de US$ 132,5 millones para infraestructura, energía y recursos naturales; US$ 90 millones para industria y economía digital; y US$ 42 millones para agroindustria, turismo y servicios.
Los proyectos que inicien su ejecución en 2027 y 2028 podrán acceder a una tarifa del impuesto a la renta del 20 %.
¿La propuesta afecta la clase media?
Pablo Fernández, asociado de Derecho Tributario en Posse Herrera Ruiz, comentó que hay varios puntos de la ley de rescate económico que se podrían destacar.
Entre ellos, el hecho de que el proyecto reconoce la importancia que tienen la inversión y el sector privado en la economía y la sociedad.
“Esto se refleja en la intención de reducir progresivamente la tarifa general de personas jurídicas del 35 % hasta el 31 %; la limitación de la tasa mínima de tributación a grupos multinacionales con ingresos superiores a 750 millones de euros y la creación de un régimen especial de atracción de inversiones para sectores estratégicos como infraestructura, energía, recursos naturales, economía digital, agroindustria y turismo”, dijo.
Sin embargo, reconoce que se puede afectar la clase media con las medidas propuestas.
“Primero, algunos bienes y servicios que las personas consumen a diario podrían encarecerse, ya que pasarían de no tener IVA o tener un IVA del 5 % a tener un impuesto del 19 %; segundo, personas con ingresos mensuales de aproximadamente $ 3,5 millones comenzarían a tener que declarar renta; hoy aplica para personas con ingresos mensuales mayores a $5 millones”, dijo el experto.
Agregó que otro punto es que una mayor parte de los ingresos de los asalariados podrían estar gravados, ya que los beneficios tributarios en renta, como los intereses de vivienda, dependientes, aportes voluntarios, entre otros, estarían limitados a $62 millones anuales (hoy el límite es de $70 millones).
El Gobierno, por su parte, insiste en que la propuesta protege a los más vulnerables porque les devuelve el IVA.
“Dos de cada tres colombianos mejorarán su ingreso. Hoy los más pobres están pagando IVA en los productos que compran, un impuesto que resulta injusto para las personas que menos ingresos tienen. En promedio, un hogar de bajos recursos paga $138.000 mensuales de IVA por sus compras. La Ley dispone de un mecanismo para que a 19 millones de personas se les devuelva la totalidad del IVA que pagan y, en promedio, pasarían a recibir $231.000 pesos mensuales”, asegura Hacienda, que agrega que a otros cerca de 16,5 millones de personas se les daría una devolución de hasta del 50 % IVA que consuman cada mes.