El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó el por qué las decisiones que ha tomado el Emisor frente a la política monetaria.

El economista participó en el Congreso Colombiano de la Construcción de Camacol, que se desarrolla en Cartagena, y dijo que precisamente este sector es uno de los más damnificados por las altas tasas de interés, que reconoce son un problema y frenan el crecimiento.

“Me encantaría poder bajar las tasas de interés y estar en una situación en la que eso fuera posible”, dijo.

Sin embargo, explicó que la estrategia prioritaria del Banco es mantener el poder adquisitivo de los colombianos, tratando de controlar la inflación en una meta de 3%.

Para ello, dijo que el mejor instrumento de la política de monetaria no es la tasa de cambio, sino la tasa de interés, que el Emisor puede fijar y que es la tasa para las operaciones bancarias.

“No es una estrategia exclusiva de Colombia, es muy generalizada en el mundo y tiene un atractivo y es que permite que la política sea contracíclica, es decir, que cuando el ciclo económico es de auge, demanda, ventas, de mucha actividad de los negocios, esto se asocia a presiones inflacionarias, entonces la política monetaria aprieta y sube la tasa, contrario se presenta cuando la demanda se desplomó”, explicó.

Resaltó el gerente del Emisor que esta política ha sido dolorosa pero efectiva y aseguró que esto se ha evidenciado en años pasados cuando la inflación estuvo muy alta en el país y cuando las tasas llegaron al 13%.

Leonardo Villar, gerente del Banco de la República | Foto: Camacol / Cortesía

Según Villar, en el 2025 los países de América Latina llegaron a un rango de inflación aceptable y pudieron seguir bajando las tasas. “Nosotros empezamos a bajar de ese 13,25% a 9,25%, algo significativo, no lo que se quisiera y la expectativa que había era que se podía seguir bajando, pero recibimos una serie de impactos, específicos parar Colombia que dificultaron bajar la inflación”.

La explicación de Leonardo Villar para este comportamiento fue que en Colombia se hicieron aumentos del salario mínimo por encima de los promedios, que aumentaron el consumo. Lo segundo, dijo fue el inesperado incremento del déficit fiscal. Para el 2027 se teme que este déficit sea del 9 % del PIB.

Recordó el gerente que la inflación volvió a subir y las expectativas siguen siendo altas para este indicador, por lo que la reacción del Banrepública fue apretar la política monetaria. “Algo impopular, malo para la financiación de la vivienda, pero inevitable para que la inflación pueda bajar y acercarse a la meta”.

También reconoció que los aumentos recientes en la tasa de interés, en el primer semestre de este año que fue tan fuerte, se dio sobre todo en Colombia.

Resultados de la inflación de septiembre de 2026 | Foto: Dane / Documento