El Fondo Monetario Internacional, FMI, actualizó sus perspectivas sobre el crecimiento de la economía mundial y regional.

Según su informe, se proyecta que el crecimiento mundial se desacelere hasta el 3,1% en 2026 y repunte hasta el 3,4% en 2027.

De igual forma, se proyecta que la inflación general mundial registre un aumento notable hasta el 4,7% en 2026 y que se modere hasta el 4,1% en 2027.

De acuerdo con el informe, las economías importadoras de energía que no se encuentran en la cadena de valor tecnológica se enfrentan a las perspectivas más complicadas.

Pero, afirmó el FMI, que los márgenes de ajuste que contribuyeron a la resiliencia tienen sus límites, y los riesgos se inclinan hacia un deterioro de la situación.

“Una nueva escalada de los conflictos, un reajuste de las expectativas acerca de la inteligencia artificial (IA), un recrudecimiento de las tensiones comerciales y las vulnerabilidades fiscales podrían minar el crecimiento”, indica el informe.

Proyecciones de crecimiento | Foto: El País

Por el lado positivo, se vislumbra un mayor ímpetu de la inversión en IA y de las consiguientes mejoras de la productividad, o bien una moderación sostenida de las tensiones geopolíticas y comerciales, que podrían afianzar el crecimiento.

Sobre la economía colombiana, el FMI proyecta un crecimiento de 2,2% en 2026 y 2,3% en 2027. Las cifras muestran que el país avanzaría a un ritmo menor al 2,6% estimado para 2025 y quedaría por debajo del crecimiento previsto para América Latina y el Caribe durante los dos años.

En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial de octubre, el organismo proyecta que la región crecerá 2,3% este año y 2,5% el próximo.

Proyecciones de crecimiento por regiones. | Foto: El País

Riesgo de inflación

El informe también evidencia los riesgos de inflación en el mundo. Según el FMI, durante las crisis del costo de vida los gobiernos deben preservar las señales de los precios y, sobre todo, apoyar los ingresos con ayudas temporales focalizadas en los más vulnerables.

Una de las conclusiones de la entidad es que los efectos mundiales de los cambios en las políticas de tributación sobre la renta de las sociedades dependen de cómo se financien.

“Los recortes de impuestos financiados mediante deuda estimulan la actividad interna, pero pueden tener repercusiones negativas a corto plazo en el exterior. Con el tiempo, pueden surgir repercusiones positivas gracias a la transferencia transfronteriza de conocimientos, pero la merma de los ingresos puede limitar la inversión pública a nivel nacional, sobre todo en las economías emergentes y en desarrollo”, señala.