El proyecto de ley de rescate económico que presentó el Gobierno de Abelardo de la Espriella sigue dando de qué hablar. Para Fedesarrollo, la iniciativa incorpora aspectos favorables que este centro de pensamiento respalda.

Según un comunicado de la entidad, entre los puntos que consideran positivos están:

-El enfoque integral que prioriza el control del gasto público.

-Una reforma al IVA diseñada para ampliar el recaudo al tiempo que resguarda el bienestar de los hogares más vulnerables.

-El esquema en el impuesto de renta de las personas naturales que incrementa los ingresos fiscales bajo principios de equidad y progresividad.

Recuerda el centro de pensamiento que el país tiene una gran cantidad de productos que no pagan la tarifa general del 19% de IVA, lo que reduce el recaudo del Gobierno en cerca del 6% del PIB.

“Esto se traduce en un enorme sacrificio de recursos, si se considera que el déficit que hoy nos preocupa es del 9% del PIB. Una buena parte de ese menor recaudo se concentra en los sectores de mayores ingresos. La propuesta de ampliar el número de productos que pagan la tarifa del 19%, complementándola con un conjunto de mecanismos de devolución y compensación, busca incrementar el recaudo en cerca del 1% del PIB, sin afectar a los sectores más pobres y vulnerables”, destacan.

Para Fedesarrollo, la propuesta del Gobierno es cautelosa y servirá como piloto para implementar la mecánica de devoluciones a la medida, con un tope. La sugerencia de la entidad es que se exploren también mecanismos que permitan sustituir las devoluciones por exclusiones de pago, algo que protegería de manera más inmediata la caja de los más pobres.

Sobre la renta para personas naturales, explicaron que Colombia presenta una concentración atípicamente alta de la carga tributaria en las empresas. La iniciativa gubernamental incrementa el aporte de las personas naturales en cerca del 0,6 % del PIB —según estimaciones del Ministerio de Hacienda— , “lo que contribuye a equilibrar la contribución relativa entre las personas naturales y las jurídicas”.

De este modo, el 30% de los hogares con mayores ingresos incrementaría su participación en el sostenimiento del Estado, alineándose con las prácticas observadas en economías comparables.

Lo que preocupa

Según Fedesarrollo, hay dos cosas grandes de la propuesta del Gobierno que generan preocupación y es el incremento de los impuestos parafiscales y de las contribuciones a la salud para las empresas, que, aunque generaría un mayor recaudo fiscal, “no debe perderse de vista que esto tiene un costo en términos de los incentivos que representa una medida como esta sobre la forma en que se organizan la actividad productiva y el trabajo”.

“Encarecer el trabajo asalariado formal es una manera de perpetuar los niveles altísimos de trabajo por cuenta propia y en negocios de menos de 5 personas, que están detrás de los bajos niveles de productividad y crecimiento, de la pobreza y la desigualdad. Sugerimos, por tanto, explorar fuentes alternativas de financiamiento como gravar con impuesto de renta los ingresos pensionales para mitigar los efectos nocivos de esta medida sobre el mercado laboral”.

Otro punto que cuestiona Fedesarrollo es el Régimen Único para Generar Estabilidad Empresarial (RUGE), un sistema de estímulo a la inversión. Este instrumento contempla esquemas preferenciales, como la depreciación acelerada y tasas reducidas para los nuevos negocios, mediante los cuales numerosas empresas tributarían a tasas considerablemente por debajo de la tasa general.

“Si bien la reducción gradual de la tarifa del impuesto corporativo de renta — aplicada de manera uniforme a todo el sector productivo— constituye un paso en la dirección correcta, la implementación de tratamientos preferenciales debilita significativamente la base tributaria”, indica el gremio.

Para el centro de pensamiento, para crecer, Colombia tiene que invertir en cosas fundamentales que los incentivos tributarios no pueden reemplazar, como la seguridad, el sistema educativo, la infraestructura de transporte y la innovación.

“La propuesta incluye mantener estas reglas de juego durante los próximos 16 años. Dada la magnitud del problema de las finanzas públicas, no parece prudente comprometer al país a 16 años de beneficios tributarios para los grandes negocios”.

Fedesarrollo destaca que diversos segmentos de la población tendrán que asumir sacrificios inminentes para evitar crisis sistémicas futuras. “Se requiere, por ende, un esfuerzo colectivo para contener un mal mayor. Exhortamos al sector empresarial a ponerse la camiseta “país” y a respaldar al Congreso y al Ejecutivo en la adopción de medidas complejas que, a la postre, redundarán en beneficio de toda la sociedad".