Estados Unidos autorizó la importación de 300.000 toneladas adicionales de carne bovina durante los próximos 90 días, una decisión que Fedegán considera una oportunidad comercial para Colombia en medio de la reducción del hato ganadero estadounidense.
El gremio calcula que el acceso a ese mercado podría representar negocios superiores a los USD 840,6 millones, por lo que pidió al Gobierno nacional acelerar los trámites de admisibilidad sanitaria.
La medida fue confirmada por la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), que llamó la atención sobre la posibilidad de que el país aproveche la coyuntura que atraviesa el mercado estadounidense. La organización, presidida por José Félix Lafaurie, señaló que la apertura temporal responde principalmente a la menor disponibilidad de ganado en Estados Unidos y al aumento de los precios de la carne.
Según la información entregada por Fedegán, Estados Unidos cuenta actualmente con 86,2 millones de cabezas de ganado, el nivel más bajo registrado en los últimos 75 años.
La reducción del inventario bovino ha tenido consecuencias sobre la oferta de carne y, de acuerdo con el gremio colombiano, ha contribuido al incremento sostenido de los precios. Entre los productos afectados se encuentra la carne utilizada para preparar hamburguesas, uno de los alimentos de mayor consumo en ese mercado.
Ante la disminución de la producción interna, la administración estadounidense decidió recurrir a proveedores internacionales para aumentar la disponibilidad de carne y contribuir al equilibrio de la oferta de alimentos.
Para Fedegán, este escenario representa una ventana que Colombia podría intentar aprovechar, especialmente por las conversaciones que actualmente se adelantan entre ambos gobiernos en materia comercial.
Fedegán pide acelerar los trámites sanitarios
El principal obstáculo para que Colombia pueda aprovechar esta oportunidad, según el gremio ganadero, está relacionado con la admisibilidad sanitaria necesaria para ingresar al mercado estadounidense.
Por esta razón, Lafaurie pidió al Gobierno nacional acelerar las gestiones ante las autoridades de Estados Unidos. El dirigente planteó la necesidad de conformar un equipo técnico en el que participen el Ministerio de Agricultura, la Cancillería, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Invima, con el propósito de atender las exigencias formuladas por los inspectores estadounidenses.
La preocupación de Fedegán radica en que el cupo adicional de 300.000 toneladas tiene un periodo de vigencia de 90 días y otros países podrían ocupar ese espacio si Colombia no logra avanzar oportunamente en los requisitos sanitarios.
El gremio sostuvo que la discusión sobre la admisibilidad no debería prolongarse entre nuevos trámites y estudios, debido a que, en su opinión, las actuales condiciones del mercado estadounidense coinciden con las solicitudes que durante años ha planteado el sector ganadero colombiano.
Fedegán calcula que el acceso de la carne colombiana a este mercado podría generar negocios por más de USD 840,6 millones.
La posibilidad adquiere relevancia en el marco de las conversaciones bilaterales que Colombia mantiene con Estados Unidos para establecer un Acuerdo de Comercio Recíproco (ART). Según el gremio, la ganadería nacional ha solicitado que el producto colombiano tenga espacio dentro de estas negociaciones.
Colombia cuenta con un hato cercano a los 30 millones de bovinos, una parte importante de ellos criados mediante sistemas de pastoreo directo. Fedegán considera que estas características pueden convertirse en una ventaja para atender parte de la demanda estadounidense.