Durante el segundo día de la Convención Internacional de Seguros 2026 de Fasecolda, la directora ejecutiva de Fedesarrollo, Marcela Meléndez, expuso los principales desafíos que enfrenta Colombia en materia de crecimiento económico, inversión, protección social y finanzas públicas.

Señaló que el país necesita recuperar la inversión y el ahorro, elevar la productividad y avanzar en una discusión de fondo sobre el sistema de protección social y la estructura tributaria.

Meléndez explicó que, aunque Colombia ha registrado un crecimiento superior al promedio de América Latina, la región ha tenido una expansión anual promedio de apenas 0,5 % durante la última década. En ese contexto, señaló que el desempeño colombiano debe analizarse junto con problemas estructurales como la baja productividad y los insuficientes niveles de inversión.

“El bajo crecimiento está explicado por una mala dinámica de la productividad y de inversión insuficiente”, afirmó durante su intervención.

La directora de Fedesarrollo también hizo referencia a las condiciones sociales de la región. Según lo expuesto, Colombia se encuentra entre los países más desiguales de una región que, a su vez, es considerada la segunda más desigual del mundo. En América Latina, agregó, dos de cada cinco personas viven en pobreza y una de cada cuatro se encuentra en pobreza extrema.

El déficit fiscal ocupa un lugar central

Uno de los ejes de la exposición fue la situación de las finanzas públicas. Meléndez explicó que Colombia enfrenta un desbalance persistente entre los ingresos y los gastos del Estado, una situación que, según dijo, tiene antecedentes que se remontan a diferentes momentos, entre ellos la Constitución de 1991 y el periodo posterior a la pandemia.

La economista señaló que el déficit primario ha venido creciendo y recordó que el año anterior cerró en 3,5 % del PIB. En su explicación, advirtió que una diferencia permanente entre ingresos y gastos obliga al Estado a recurrir de manera recurrente al endeudamiento.

“Venimos en desbalance, que es lo que llamamos el déficit primario, con un déficit que está creciendo”, sostuvo.

Según Meléndez, una parte importante del gasto público tiene un carácter estructural y está relacionada con compromisos del Estado en áreas como pensiones y salud. Por ello, consideró que el margen para reducir gastos de manera inmediata es limitado.

El déficit fiscal y el bajo nivel de inversión aparecen entre los principales desafíos de la economía colombiana. | Foto: Colprensa

También señaló que existen rubros susceptibles de ajuste, como algunos gastos de funcionamiento, determinadas partidas de inversión y subsidios, aunque estos últimos pueden requerir decisiones legislativas.

Sobre el Fondo Monetario Internacional

Otro de los temas abordados durante la conversación fue la participación del Fondo Monetario Internacional. Frente a esta posibilidad, Meléndez señaló que su presencia podría contribuir a establecer una ruta de ajuste y a generar señales de disciplina fiscal.

“Yo creo que es una muy buena noticia que aparezca el Fondo Monetario en la conversación”, afirmó.

La economista aclaró que el organismo internacional no resolvería por sí mismo los problemas fiscales del país. “El fondo no va a solucionar nuestro problema”, señaló.

En su opinión, uno de los principales aportes estaría relacionado con el acompañamiento técnico y con la posibilidad de establecer una senda de ajuste que permita recuperar la confianza de los mercados.

“Necesitamos saber cómo es el ajuste y no solo cómo es el ajuste este año, sino el siguiente, el siguiente y el siguiente”, explicó.

Meléndez planteó que la solución al problema fiscal también pasa por recuperar el crecimiento económico y generar condiciones que favorezcan la inversión.

“No hemos hablado de una cosa fundamental que está detrás de la solución al tema fiscal y es que la economía vuelva a crecer”, sostuvo.

Para ello, consideró necesario ordenar las finanzas públicas, reducir el costo del capital y mejorar las condiciones regulatorias y de seguridad jurídica.

Finalmente, la economista cerró la conversación poniendo el foco en el ambiente de incertidumbre que rodea actualmente las decisiones económicas. “Todavía estamos a la expectativa, todavía hay mucha incertidumbre”, concluyó.