Lo que para una persona fue el disfraz de una noche de Halloween puede convertirse, meses después, en una oportunidad de negocio para otra. Esa es una de las dinámicas que está tomando fuerza en el mercado de segunda mano en Colombia, donde prendas y accesorios que permanecen guardados después de una celebración pueden volver a circular.
Las cifras de GoTrendier dan cuenta de este comportamiento. Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, los colombianos obtuvieron más de $205 millones en ganancias con la venta de alrededor de 6.100 disfraces.
Durante ese periodo se publicaron más de 22.000 atuendos en las categorías de Mujer, Niños y Hombre, lo que evidencia que existe una oferta considerable de prendas que, después de ser utilizadas para una celebración, encuentran una segunda oportunidad en el mercado.
Octubre, el mes de mayor movimiento
No sorprende que octubre sea el momento de mayor actividad. En octubre de 2025 se vendieron más de 3.200 disfraces, generando cerca de $114 millones en ganancias para las vendedoras.
Los niños fueron los grandes protagonistas de este mercado. La categoría Niños concentró casi 2.000 ventas, mientras que Mujer registró alrededor de 1.100 y Hombre cerca de 180.
La diferencia puede explicarse, entre otros factores, por el rápido crecimiento de los niños y por el hecho de que muchos disfraces infantiles son utilizados pocas veces antes de dejar de servirles a sus primeros dueños.
En lugar de permanecer almacenados durante años, estos artículos pueden convertirse en dinero y, al mismo tiempo, llegar a otras familias que buscan alternativas para celebrar Halloween sin tener que comprar un disfraz completamente nuevo.
Para Ana Jiménez, Country Manager de GoTrendier en Colombia, este comportamiento demuestra el potencial que tienen los disfraces dentro de la economía de segunda mano.
“Los disfraces representan una categoría con un potencial interesante dentro del mercado second hand, porque responden a una necesidad puntual, pero tienen la posibilidad de seguir circulando mucho después de una celebración”, señala.
La ejecutiva agrega que las cifras muestran cómo la reventa puede convertirse en una alternativa para recuperar parte de la inversión y ampliar el acceso a este tipo de prendas.
Un negocio que no termina con Halloween
Aunque octubre concentra el mayor volumen de operaciones, la demanda no desaparece después de Halloween.
En septiembre de 2026 se vendieron alrededor de 410 disfraces, equivalentes a cerca de $14 millones en ganancias para las vendedoras. Nuevamente, los disfraces infantiles lideraron, con más de 270 ventas, seguidos por Mujer, con cerca de 120, y Hombre, con alrededor de 20.
Este comportamiento muestra que la segunda mano no depende exclusivamente de una fecha especial. Los disfraces pueden mantenerse disponibles durante todo el año y encontrar compradores incluso cuando Halloween ya quedó atrás.
Para quienes compraron un atuendo que ya no utilizan, la reventa puede ser una forma de recuperar una parte del dinero. Para quienes buscan un disfraz, representa una alternativa para acceder a prendas que probablemente tuvieron poco uso y que pueden tener un precio más conveniente.
Pero hay otro componente detrás de esta tendencia: la economía circular. Cada disfraz que vuelve al mercado significa que una prenda puede tener más de un usuario y prolongar su vida útil, en lugar de terminar olvidada en un armario.
Así, una celebración tradicionalmente asociada con el consumo también está abriendo espacio para una nueva práctica: comprar, usar, revender y volver a poner en circulación.
Porque Halloween puede durar una noche, pero la vida de un disfraz puede ser mucho más larga. Lo que termina guardado en un clóset puede convertirse en dinero para una familia y en el próximo atuendo para otra.