Los planes del Gobierno Nacional para recaudar algunos recursos a través de unas medidas tributarias quedaron frustrados tras la decisión de la Corte Constitucional de suspender el decreto de la emergencia económica.

Sin pasar por el Congreso de la República, el decreto pretendía completar el faltante de $16,3 billones que había dejado el hundimiento de la ley de financiamiento. Y es que, a juicio del alto tribunal, aunque se atraviesa por una preocupante situación fiscal, la medida era inconstitucional al no ser excepcional y sobreviniente.

Frente a este contexto, los siguientes son los impuestos que se iban a cobrar por la emergencia económica, pero tras la decisión de la Corte han quedado sin efectos:

IVA a bebidas alcohólicas

Sin duda alguna, este impuesto fue el que causó más polémica tras las advertencias de los gobernadores, quienes advertían que, al ser los impuestos al licor una fuente clave de ingresos para el presupuesto de los departamentos, iban a generar un impacto en las finanzas de las regiones.

En ese sentido, ya no se aplicará el IVA del 19 % a las bebidas alcohólicas de alto grado.

El presidente Gustavo Petro no quedó conforme con la decisión de la Corte Constitucional. | Foto: Corte Constitucional/Montaje:SEMANA

Impuesto al patrimonio

Este impuesto revivía uno de los puntos claves de la hundida reforma tributaria, pero iba a traer consecuencias negativas para los ciudadanos y empresas con altos patrimonios.

El impuesto al patrimonio se reactivaba y aumentaba con tarifas progresivas de hasta el 5 %.

Petróleo y carbón

En esta ocasión, había un impuesto del 1 % a la extracción del petróleo y el carbón. Las advertencias del sector minero-energético se centraban en la competitividad y la desestimulación de la inversión en esta materia que ha sido una de las más importantes generadoras de divisas en Colombia.

Los gobernadores argumentanban que la medida centraliza recursos que históricamente han financiado proyectos locales y servicios públicos. | Foto: Montaje El País

Más renta para el sector financiero

Se pretendía aumentar el impuesto de renta a entidades financieras en unos 15 puntos porcentuales.

Pese a que el Ejecutivo aseguraba que se trataba de capacidad de pago del sector financiero, claramente los bancos advertían que se generarían efectos en el costo del crédito y el traslado a los usuarios.

Menos compras sin impuestos

Aunque este impuesto tenía como objetivo generar aumentos en el recaudo y tumbar los espacios de evasión, iba a haber afectaciones en pequeños importadores y consumidores que hacen sus compras en las plataformas internacionales.

Y es que la emergencia económica disminuía de 200 a 50 dólares el umbral de ‘minimis’ para importaciones de bajo valor.

Contribuciones a generadores de energía eléctrica

Finalmente, estas tenían como objetivo financiar la intervención de Air-e en la región Caribe.

Se iba a cobrar el 2,5 % de la contribución parafiscal sobre la utilidad antes de impuestos de generadores hidráulicos, solares y térmicos. Adicionalmente, había una contraprestación del 12 % de energía que se vende en bolsa por las hidroeléctricas en 2026.