Cuando se pensaba que el Deportivo Cali podía conseguir su segunda victoria en el primer semestre de la liga y calmar un poco la complicada situación por la que pasa el equipo azucarero, el Pasto apareció en dos momentos claves en el tramo final del partido y lo remontó con Edward López y Cristian Tovar.

Luego el árbitro José Ortiz pitó el final y nuevamente el Cali dejaba mucha desazón en sus hinchas, que ya no solamente tienen que mirar la tabla de la clasificación actual, en el cual están en la casilla 19 con 7 puntos (los mismos que el Atlético Huila que es el último) sino también el tema de descenso, ocupando el puesto 16 con 103 puntos y un promedio de 1.20.

Además de caer contra un rival directo en ese tema. A pesar de que el equipo tiene una cierta diferencia (que no es mucha), la situación empieza a preocupar, porque sí el Cali sigue sin levantar y los equipos de atrás comienzan a sumar, probablemente al final de este 2023 el panorama no sea el mejor.

Es difícil explicar cómo una institución tan consolidada como la Asociación Deportivo Cali pase de ganar un título en diciembre del 2021 a tener que luchar por su permanencia en la Primera División en el 2023.

Esto por las malas decisiones administrativas del pasado y ahora, contrataciones de jugadores y entrenadores que no han rendido al nivel esperado, el poco tacto de los socios en cada asamblea citada, en la que no asiste la cantidad de personas necesarias para tomar las determinaciones a futuro, entre otras más.

Retornando a lo meramente deportivo, tras el pésimo 2022 en que realizaron solo 34 puntos en dos campañas, se pensaba que el equipo de la mano del técnico Jorge Luis Pinto iba tomar otro aire o impulso para alejarse del tema, pero no ha sido así.

En las ocho fechas disputadas por liga solamente en uno se le vio una buena imagen y solamente en el segundo tiempo, en ese triunfo contra Deportes Tolima 2-1 en Ibagué.

De resto aparte de la goleada contra Barranquilla F.C. en el juego de vuelta de la primera fase de la Copa Colombia con el grupo alterno, se ha visto al mismo equipo pálido del año inmediatamente anterior.

Un equipo que no domina los partidos, le cuesta contra nóminas de menor peso, la falta de gol en algunos momentos y sobre todo, controlar los juegos donde tienen el resultado en el bolsillo.

Ahora con el ambiente tenso, la situación cada vez más compleja, la preocupación de los hinchas, los partidos de vital importancia como la visita a Santa Fe el martes y el clásico con el América del próximo fin de semana en Palmaseca.

El Cali deberá mostrar no solamente un buen fútbol, sino sacar su historia y gallardía para lograr salir del momento más difícil, tal vez, de toda su historia.