Senegal conquistó la Copa de África de Naciones (CAN) de fútbol por segunda vez en su historia al ganar 1-0 en la prórroga al anfitrión Marruecos, que vivió una noche especialmente dolorosa, este domingo en Rabat, y que tuvo una polémica que llamó la atención del mundo.

Pape Gueye anotó con un soberbio tiro cruzado a la escuadra el único gol del partido en el inicio de la prórroga (94′), después de que Brahim Díaz fallara en el descuento del partido (90+13′) un controvertido penal que tuvo el choque detenido durante unos diez minutos y que motivó incluso una breve retirada del campo de los jugadores senegaleses, indignados por la decisión del árbitro.

“Felicidades a Senegal, aunque es triste la imagen que hemos dado al mundo del fútbol africano, con todo eso que ha pasado”, lamentó el seleccionador de Marruecos, Walid Regragui.

Otras de las polémicas que se volvió tendencia en las últimas horas, por parte de las redes sociales, fue cuando los recoge pelotas marroquíes le empezaron a quitar la toalla al arquero de Senegal, Édouard Mendy, durante el partido, la cual utilizaba para secar sus guantes por la lluvia que cayó durante el juego.

El portero senegalés número 16, Edouard Mendy, y sus compañeros celebran la victoria al final de la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) contra Marruecos, en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, el 18 de enero de 2026. | Foto: AFP or licensors

Fue tal el momento que incluso Yehvan Diouf, arquero suplente, tuvo que salir a un costado del campo para defender la pertenencia de su compañero.

Máxima tensión

Hinchas senegaleses intentaron incluso saltar al césped en esos momentos, mientras en la tribuna de prensa se daban también episodios de disputa y tensión entre periodistas de los dos países finalistas.

Poco antes, en el 90+2, a Senegal se le había anulado además un gol de Ismaïla Sarr por una falta dudosa de su compañero Abdoulaye Seck sobre Achraf Hakimi.

Finalmente y a instancias de la estrella nacional Sadio Mané, Senegal decidió volver al terreno de juego tras su retirada inicial para que el choque pudiera terminar y Brahim Díaz, que tuvo en sus botas dar el trofeo a los locales, envió demasiado tímidamente su tiro, con un estilo panenka fallido, y el arquero Édouard Mendy lo detuvo con facilidad.

El jugador del Real Madrid, máximo anotador del torneo con cinco dianas, quedó al borde de las lágrimas mientras Senegal se debatía entre la euforia y la perplejidad.

En ese clima anímico empezó la prórroga y Senegal lo aprovechó: en un contragolpe perfectamente gestionado, Pape Gueye se fue como una flecha, pisó área y envió un potente tiro cruzado, directo a la escuadra, con el que batió en el 94 a Yassine Bounou “Bono”, que hasta ahora solo había recibido un gol en todo el torneo.

El delantero senegalés Sadio Mané sostiene el trofeo tras la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) entre Senegal y Marruecos en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah en Rabat el 18 de enero de 2026. | Foto: AFP or licensors

El propio Bono había mantenido en los noventa minutos reglamentarios a su equipo dentro del partido, con intervenciones muy meritorias, especialmente ante Pape Gueye, elegido hombre del partido.

“Lo hemos dado, no hicimos trampas. Fue un partido muy difícil, pero estábamos decididos a ganar aquí, en este bello país, que tiene unos hinchas increíbles. Senegal es campeón de África, ¡estamos felices!”, declaró Gueye a la televisión francesa M6.

Fue suficiente ya que en el resto de la prórroga el marcador no se movió y los Leones de la Teranga ganaron así su segunda CAN, después de la edición de 2021 (desplazada a 2022 por la pandemia del covid-19).

Marruecos, semifinalista del último Mundial, se quedó así con la miel en los labios al no poder reverdecer sus viejos laureles en el fútbol africano: solo ganó esta competición en el pasado en una ocasión, en el ya lejano 1976, por lo que se quedó frustrado por la grandísima ocasión desperdiciada.

* Con información de la AFP.