El patriarca de la familia Díaz, Luis Manuel, recuerda con orgullo los primeros pasos de su hijo en el fútbol, desde los patios de La Guajira hasta los dieciseisavos de final de la Copa Mundial 2026.
La historia de Luis Díaz no comenzó en un gran estadio ni en una academia de élite. Empezó en el patio de una casa en La Guajira, con piedrecitas que un niño que apenas gateaba empujaba con el pie. Su padre, Luis Manuel Díaz, exfutbolista aficionado y formador en escuelas de fútbol, fue el primer testigo de ese talento que hoy deslumbra al mundo.
“Luis cuando comenzó a gatear, en el patio de casa, agarraba piedrecitas y rodaba con el pie. Yo mantenía las canchas por la escuela de formación y siempre me lloraba ‘yo quiero ir, yo quiero ir’”, recuerda el padre en una entrevista con FIFA.
Esa obsesión por el balón fue constante durante toda la infancia del extremo colombiano. “Se perdía bastante porque le gustaba el fútbol, iba mucho a las canchas, quería estar metido siempre en las canchas. No le gustaba que le sacáramos. Lo quisimos atajar, pero no sirvió y ahí está el resultado”, admite entre risas Luis Manuel.
El padre describe a un niño disciplinado, casero y dedicado, que copiaba a sus referentes con naturalidad. “Admiraba a jugadores muy técnicos, como Ronaldinho o Messi, que son muy exquisitos con el balón”, señala.
Esa influencia se fue traduciendo en una técnica que hoy su propio padre califica de “impresionante”: “Cómo baja un balón, cómo lo para, cómo domina con toda la superficie de contacto. Utiliza todas las partes del cuerpo”.
Fue entre los diez y los doce años cuando la familia comenzó a ver algo diferente. “Ya se le veía mucho reflejo de fútbol. Aquella virtud, cómo cogía la pelota, la destreza… Nos fuimos dando cuenta de que tenía categoría como para ser profesional”, explica el padre.
El camino no fue inmediato. Luis Díaz llegó a Barranquilla con 16 o 17 años, sin haber pasado por los microciclos de las selecciones menores, pero en el Barranquilla Fútbol Club se ganó un lugar en la Sub-20 y disputó el Sudamericano.
Después vendría la llamada a la Selección mayor: “Cuando van dando la lista… hasta que salen los delanteros y aparece el nombre de un extremo, Luis Díaz. ¡Qué alegría para la familia!”, rememora.
Ahora, desde Estados Unidos, donde sigue cada partido de Colombia en el Mundial 2026, Luis Manuel no se conforma con nada menos que el título: “Tengo una mentalidad positiva diciendo que vamos a ser campeones. Colombia va a ir hasta la final, tengo la fe intacta”.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.