El estadio Metropolitano Roberto Meléndez, considerado la casa de la Selección Colombia y uno de los símbolos deportivos más importantes del Caribe, inició un proceso de transformación que marcará un antes y un después en la infraestructura futbolística del país.

Apenas concluyó el encuentro entre Junior y Deportes Tolima, las máquinas ingresaron al terreno para dar inicio a unas obras que se desarrollarán en tiempo récord, pues el objetivo es que el escenario esté listo para octubre de 2026, cuando Barranquilla será sede de la final de la Copa Sudamericana, adjudicada recientemente por la Conmebol.

La intervención contempla la reconstrucción de la tribuna del primer piso en todos los sectores, la eliminación de la pista atlética y la adecuación de espacios que permitan mejorar la experiencia de los aficionados.

Con ello, el aforo pasará de 46.000 a más de 60.000 espectadores, consolidando al Metropolitano como uno de los estadios más grandes y modernos de la región.

La inversión, que supera los 45 millones de dólares, no solo responde a las exigencias de la Conmebol para albergar una final continental, sino que también se inscribe en la estrategia de la ciudad para posicionarse como epicentro de grandes eventos deportivos internacionales.

Barranquilla, que ya ha sido sede de partidos de eliminatorias mundialistas y de la Copa América, busca con esta remodelación dar un salto de calidad y garantizar estándares de primer nivel en seguridad, comodidad y tecnología.

El proyecto incluye mejoras en accesos, camerinos, zonas de prensa y servicios para el público, además de la implementación de sistemas modernos de iluminación y sonido.

La Alcaldía de Barranquilla ha destacado que estas obras representan una oportunidad histórica para la ciudad, pues más allá del fútbol, el estadio podrá acoger espectáculos culturales y conciertos de gran formato, convirtiéndose en un motor de desarrollo económico y turístico.

La expectativa es que la remodelación dinamice sectores como la hotelería, la gastronomía y el transporte, generando empleo y atrayendo visitantes nacionales e internacionales.

El estadio tendrá una remodelación récord para eventos programados para este 2026. | Foto: FCF

La transformación del Metropolitano también tiene un componente simbólico: reafirma el papel de Barranquilla como capital deportiva de Colombia y fortalece la identidad de una ciudad que respira fútbol. Para los hinchas de Junior y para los seguidores de la Selección, el nuevo estadio promete ser un escenario a la altura de sus pasiones y de los retos que impone el fútbol moderno.

Con las obras ya en marcha, el Metropolitano se prepara para escribir un nuevo capítulo en su historia, uno que combina tradición, inversión millonaria y proyección internacional.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.