Aunque Ghana actualmente es una de las selecciones africanas con más poderío en el Mundial de Fútbol 2026, la verdad es que una de sus figuras, Thomas Partey, no pudo estar presente en la competición por tener abierto un proceso por presunta agresión sexual.
Partey es un centrocampista que tiene un presente positivo en el mundo del fútbol, debido a que milita en el Villareal (de España). Sin embargo, su vida personal ha estado envuelta en algunos escándalos, muestra de ello es que enfrenta siete cargos por violación y uno por agresión sexual.
Las denuncias en su contra reposan en el Reino Unido y provienen de cuatro mujeres, las cuales alegan que los hechos ocurrieron entre 2020 y 2022. Producto de estos procesos, las autoridades de uno de los países anfitriones del Mundial le negaron el ingreso a su territorio.
El jugador es nacido en 1993 y la mayoría de su carrera la ha hecho en equipos españoles, llegando a estar entre las filas del Almería, Mallorca e incluso el Atlético de Madrid.
No obstante, hacia los años 2019 y 2020 tuvo acercamientos con el Arsenal F.C (de Inglaterra), siendo este último el territorio en donde sucedieron los hechos por los cuales hoy se le acusa.
Su debut con la selección de Ghana fue en 2016, y a partir de ese momento se convirtió en una de las fichas claves del seleccionado.
Cabe aclarar que su no participación en el Mundial se frenó únicamente en los partidos que se disputaron en Canadá, como parte de una de las condiciones de las autoridades de ese país. No obstante, la FIFA actualmente no tiene una sanción abierta en contra del jugador, por lo que está habilitado a disputar partidos con su combinado nacional.
Además, en la actualidad el proceso legal en su contra sigue abierto, por lo que no ha sido declarado culpable hasta el momento.
Esta acusación ha sido motivo de conversación y polémica en el entorno mundialista, hasta tal punto que uno de los jugadores de la selección de Inglaterra se negó a darle la mano en los actos iniciales a Partey debido a los cargos que enfrenta, alegando que su religión y pensamientos no le permiten tener contacto con personas que han cometido este tipo de actos (violación o agresión sexual).