El portero chileno Claudio Bravo, que fue elegido este miércoles el mejor jugador del partido de semifinales de la Copa Confederaciones ante Portugal, aseguró que La Roja no se conforma con disputar la final del domingo.

"No nos conformamos. Nos queda un pasito muy importante. Queremos ganar la final", aseguró en rueda de prensa en el estadio Kazán Arena tras detener los tres penaltis lanzados por Portugal.

Bravo destacó la importancia que tiene para su equipo disputar el domingo la final del torneo, ya que supone "coronar todos estos exitosos años" de la selección chilena.

"Hemos hecho un partido muy inteligente. No nos daba el físico, pero sí el corazón. Hicimos el trabajo perfecto para ganarle al campeón de Europa. El secreto es el trabajo, la constancia y la fe", comentó.

Negó que la tanda de penaltis sea "una ruleta rusa" como aseguran algunos, ya que detrás hay mucho trabajo, información y tecnología.

A su vez, negó que vaya a echar las campanas al vuelo tras su actuación de hoy, al igual que mantuvo la calma cuando sufrió varias lesiones durante esta temporada en el Manchester City.

"Me lo tomo con calma. Yo tenía claro cuál era mi labor", apuntó Bravo, que tuvo una destacada actuación durante el partido, además de la tanda de penaltis.

Bravo también fue crucial durante los lanzamientos de penalti en las finales contra Argentina en las dos últimas ediciones de la Copa América.