Una respuesta despreocupada sobre un meme se convirtió en uno de los escándalos más costosos del fútbol europeo en los últimos meses. Las palabras de Kylian Mbappé sobre Mao Zedong desataron una reacción en cadena que terminó afectando al Real Madrid, a LaLiga y a las relaciones comerciales entre el fútbol español y el gigante asiático.
Todo comenzó durante una entrevista con la plataforma digital The Bridge, cuando el delantero francés fue consultado sobre su meme favorito. “Con el que más me he reído es ése en el que usan mi cara en un dictador chino. Lo utilizo mucho con mis amigos”, respondió Mbappé con aparente ligereza. Lo que parecía una anécdota intrascendente provocó una tormenta política y económica de proporciones inesperadas.
China respondió con contundencia
La reacción del Gobierno chino no tardó en llegar. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, advirtió que “las expresiones que hieran los sentimientos del pueblo chino encontrarán el rechazo de todos los sectores de la sociedad”. La sensibilidad del asunto radica en que Mao Zedong, fundador de la República Popular China en 1949, conserva una enorme importancia histórica y política en el país.
El malestar rápidamente escaló al mundo empresarial. Tres compañías chinas que mantenían acuerdos comerciales con Mbappé anunciaron la ruptura inmediata de sus contratos: Dongpeng Beverage, Mengniu y Milkground.
En su comunicado, Dongpeng fue categórica: “Nuestra empresa se opone firmemente a cualquier comportamiento que hiera los sentimientos nacionales y aplica una política de tolerancia cero al respecto”.
El impacto más significativo para el fútbol español llegó cuando la televisión estatal china CCTV suspendió las retransmisiones de LaLiga y retiró los contenidos relacionados con el jugador.
La medida representa un golpe directo a uno de los mercados más ambicionados por el fútbol europeo, y llegó en un momento particularmente incómodo: apenas un día después de que Mbappé anotara un doblete en la victoria 2-1 del Real Madrid sobre el Barcelona.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, optó por la distancia y las disculpas. “En nombre de LaLiga, quiero trasladar nuestras disculpas a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos”, señaló en un comunicado oficial en el que el campeonato español rechazó el impacto de las declaraciones y se desmarcó del delantero.
Horas después del pronunciamiento de LaLiga, Mbappé recurrió a sus redes sociales para intentar contener el incendio. “Pido disculpas a todas las personas que se sintieron ofendidas por mis palabras. Esa no era en absoluto mi intención. Siento un profundo respeto por el pueblo chino y su historia, y lo lamento sinceramente”, escribió el francés.
Sin embargo, las disculpas llegaron cuando las consecuencias ya eran irreversibles en el corto plazo. Por ahora se desconoce cuánto durará la suspensión de las transmisiones en CCTV y cuál será el impacto económico definitivo para LaLiga en China.
Lo que sí es claro es que Mbappé enfrenta la pérdida de importantes contratos publicitarios en el país asiático, todo esto apenas un día después de quedar por detrás de Harry Kane en la elección del Balón de Oro, ceremonia celebrada el lunes en Londres.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.