Argentina amaneció de luto con la noticia del fallecimiento de Marcelo Araujo, uno de los relatores más emblemáticos del fútbol nacional. A los 78 años, el periodista deportivo falleció durante la madrugada del lunes en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde permanecía internado tras complicaciones derivadas del Covid-19.

La confirmación llegó en vivo por Radio La Red, a través de la voz quebrada de Fernando Pacini, su amigo y ex comentarista, quien compartió cabina con él durante la etapa de Fútbol para Todos. “Marcelo siempre tuvo una nobleza y una gran generosidad con nosotros”, expresó Pacini, reflejando el dolor de quienes lo conocieron de cerca.

Lázaro Jaime Zilberman, nombre real de Araujo, construyó una trayectoria que lo convirtió en ícono del relato deportivo. Desde los años setenta se dedicó a la locución y, junto a Fernando Niembro, narró partidos internacionales hasta finales de los ochenta.

Sin embargo, su etapa más trascendente comenzó en 1989, cuando asumió la conducción de Fútbol de Primera, programa que se transformó en un clásico de los domingos y que lideró hasta 2004.

Una carrera dedicada al fútbol desde temprana edad. | Foto: El País

Allí, acompañado por Enrique Macaya Márquez, relató el partido de la fecha en la Primera División, consolidando un estilo descontracturado que rompió moldes y acercó el fútbol a la gente con frases que aún resuenan, como “¿Eso fue penal o yo estoy crazy, Macaya?” o el desesperado “¡¡Lo que te devoraste!!” ante un gol errado.

Su voz también se convirtió en símbolo durante la etapa de Fútbol Para Todos, donde narró cientos de encuentros y dejó expresiones que marcaron época, como los apodos “El Chileeeeno” y “El Fenómeno” para Marcelo Salas.

Araujo entendía que el relato no era solo descripción técnica, sino también emoción, humor y cercanía con el público. En una de sus últimas entrevistas, reconoció con ironía que la gente lo recordaba por las “pelotudeces” que decía, pero que al menos lograba hacerlos reír. Esa mezcla de espontaneidad y pasión lo convirtió en referente indiscutido.

El legado de Marcelo Araujo trasciende los programas y transmisiones que encabezó. Su estilo revolucionó la manera de narrar el fútbol en la televisión argentina y dejó huella en generaciones de periodistas y aficionados.

Hoy, el mundo del deporte despide a un hombre que supo transformar cada partido en una historia y cada relato en un momento inolvidable. Con su partida, se cierra un capítulo fundamental en la memoria colectiva del fútbol argentino, pero su voz seguirá viva en la nostalgia de quienes crecieron escuchándolo.

Argentina lo despide con gratitud y respeto, consciente de que su aporte fue mucho más que narrar goles: fue darle identidad y emoción al relato deportivo.