El Paris Saint-Germain (PSG) conquistó su segundo título de la Champions League este sábado al vencer al Arsenal 4-3 en penales tras empatar 1-1 en el Puskás Arena De Budapest, Hungría.
Un triunfo que vino de la mano gracias a la actuación de todos sus jugadores, pero especialmente del técnico español Luis Enrique, quien pudo mantener la orquesta ordenada para alcanzar la segunda corona consecutiva para el club y el tercero en su cuenta personal, pues ya la había logrado por primera vez en 2015 con el FC Barcelona.
Tras el partido el asturiano atendió a los medios de comunicación, donde expresó sus sensaciones y manifestó que “ha costado Dios y ayuda, pero en París estamos con la flor...”.
Preparación de los penales:
“Perdí la tanda de penaltis de Marruecos con España en el Mundial y me mataron por ello. Cuando uno llega a los penaltis, depende de la calidad de los jugadores, no es suerte, y la calidad de los porteros. No va a cambiar nuestra actuación ni la del Arsenal una tanda de penaltis”.
Frustración en la primera parte:
“En primer lugar cuando juegas contra el Arsenal, si intentas ir por el carril central estás muerto, en la primera parte fuimos demasiado por la frustración del gol. En la segunda mejoramos. Estamos acostumbrados a jugar contra equipos replegados pero esto es otro nivel”.
¿Más importante que la primera Champions?
“La primera Copa fue histórica, la segunda lo será más, PSG necesitaba meterse en el grupo de los mejores equipos, ahora estamos ahí, con una manera de jugar”.
¿Le molestaron las pérdidas de tiempo?
“Cada uno en el fútbol intenta llevar el partido a su sitio, a lo que es más fuerte, nosotros entendemos que cuando más tiempo efectivo hay, mejor para nosotros, pero todo es respetable. Ellos han hecho una temporada increíble”.
¿Cómo mantener la motivación?
“Estos jugadores son diferentes, los tengo que parar de entrenar, cuando alguien disfruta de lo que hace, no tiene ningún mérito para mí... Este equipo va a competir el año que viene”.
¿Ya puede ser un clásico?
“Ojalá fuera esto un clásico. Ha costado mucho, porque es un equipo muy competitivo, que ha demostrado mucho y ha perdido muy poco esta temporada. Han empezado el partido de la mejor manera, con un poco de fortuna, con lo importante en la final: el gol tempranero. Ha costado Dios y ayuda pero en París seguimos con la flor y viene bien de vez en cuando”.