¿Y si por fin un atleta latinoamericano se cuelga una medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno? El sueño puede hacerse realidad en Milán-Cortina (6 al 22 de febrero), con Brasil con opciones reales de subirse al podio.
La cita está llamada a entrar en la historia deportiva de la región y de entrada tiene ya un récord, el de número de participantes latinoamericanos: con 36 se supera la cifra de anteriores citas, cuyo techo estaba en los 34 que acudieron a Pyeongchang 2018.
Brasil es la punta de lanza de Latinoamérica en estos Juegos Olímpicos, batiendo además su récord de participantes en el evento, con 14.
Entre ellos está la gran esperanza de medalla, el esquiador alpino Lucas Pinheiro Braathen, noruego de nacimiento y que dejó de competir por el país europeo por diferencias con su Federación, pasando en 2024 a defender los colores de Brasil, el país de su madre.
Competirá en eslalon gigante y en eslalon, donde es uno de los habituales en los primeros puestos de los eventos del circuito, llegando incluso a ganar en noviembre en la etapa de Levi (Finlandia), convirtiéndose en el primer brasileño en ganar una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino.
Pero no estará solo en la aventura, otros brasileños también aspiran a un papel protagonista.
Nicole Silveira ha sido la primera brasileña en lograr subir al podio en una cita de la Copa del Mundo de skeleton, con un tercer puesto en Corea del Sur en 2024.
Por su parte, el snowboarder Pat Burgener, suizo nacionalizado brasileño, logró esta temporada un tercer puesto en la etapa de Calgary (Canadá) de halfpipe, una disciplina donde fue quinto para el país helvético en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018.
Nueve delegaciones
En total, serán nueve las delegaciones latinoamericanas presentes en Milán Cortina 2026.
Después de Brasil y sus 14 deportistas, Argentina será el país más representado numéricamente, con ocho competidores, siete de ellos en esquí (alpino y de fondo) y una en luge.
México y Chile, otros dos de los países tradicionales en sus participaciones en el evento, llevan respectivamente a cinco y tres deportistas.
Chile llevaba inicialmente cuatro, pero este miércoles fue declarado baja el esquiador alpino Henrik Von Appen por las lesiones que sufrió el fin de semana en una caída en Suiza.
En el caso de los mexicanos repetirá participación Donovan Carrillo, que será la única presencia latinoamericana en uno de los deportes más mediáticos del evento, el patinaje artístico.
Colombia acudirá con dos participantes y Uruguay lo hará con uno, Nicolás Pirozzi, que protagonizará la segunda presencia de su país en unos Juegos de Invierno 28 años después del debut con Gabriel Hottegindre en Nagano 1998.
Ecuador, Venezuela y Puerto Rico, cada uno con un participante, completan la lista.
Los 36 deportistas latinoamericanos del total marcan una progresión, superando la cifra de Pekín 2022 (33), Pyeongchang 2018 (34, anterior récord) y Sochi 2014 (30).
Una historia discreta
A la sombra de otras zonas tradicionalmente dominadoras en los deportes de invierno (Europa, Norteamérica, Asia), Latinoamérica tiene una historia muy discreta en estos Juegos Olímpicos.
Su mejor resultado se remonta a hace 98 años, cuando en la segunda edición Argentina situó en cuarto y quinto a sus dos equipos de bobsleigh, cuando el evento no era ni la sombra de lo que es actualmente.
En una época más reciente, y más acorde a la dimensión olímpica actual, el mejor resultado individual de la historia de Latinoamérica es el noveno lugar de la brasileña Isabel Clark en el snowboard cross de Turín 2006.
Fue en los anteriores Juegos Olímpicos de Invierno en suelo italiano y ahora, veinte años después, sus compatriotas pueden seguir abriendo nuevos caminos en la nieve.
* Con información de la AFP.