Con el pitazo inicial del Mundial de Norteamérica 2026, que arrancó con la victoria de México 2-0 sobre Sudáfrica, no solo comenzó el fútbol: también despertaron los fantasmas. Las maldiciones y agüeros que históricamente han condicionado el comportamiento de selecciones y aficionados vuelven a estar en el centro del debate en esta Copa del Mundo con formato inédito de 48 equipos.

La maldición más temida: el campeón no repite

El mito más poderoso del fútbol mundial establece que ningún campeón puede coronarse de forma consecutiva. El único antecedente histórico de un país que logró el bicampeonato consecutivo fue Brasil, en 1958 y 1962. Desde entonces, el reinado se termina.

Los casos más dolorosos lo confirman: Francia llegó al Mundial 2002 como campeona vigente y se fue en fase de grupos sin anotar un solo gol. España repitió el guión en 2014, cuando fue goleada por Países Bajos y eliminada igualmente en primera ronda tras haber levantado el trofeo en 2010.

El número uno del ranking FIFA nunca gana

Otro patrón que desafía la lógica competitiva: ninguna selección que llegue como líder del ranking FIFA ha logrado coronarse campeona en ese mismo torneo. Un dato que, en cada edición, convierte al favorito oficial en víctima potencial de la estadística.

Lionel Messi comandó a la Selección de Argentina a ganar la Copa del Mundo de Qatar 2022. | Foto: AFP or licensors

El Balón de Oro como condena

La selección que cuente con el actual Balón de Oro en sus filas tampoco ha levantado el trofeo mundialista. En el Mundial 2026, ese peso lo carga Francia: Ousmane Dembélé, jugador galo, ostenta actualmente ese galardón, lo que coloca a *Les Bleus* en el centro de dos maldiciones simultáneas.

Técnico extranjero, título imposible

En toda la historia del fútbol, ningún país dirigido por un entrenador extranjero ha ganado un Mundial. El dato adquiere relevancia local: Colombia y Brasil llegan al torneo norteamericano con técnicos foráneos al mando de sus selecciones.

La maldición del grupo F

Desde que se utilizó por primera vez en el Mundial de España 1982, ningún integrante del grupo F ha levantado la Copa. En la edición 2026, Países Bajos, Japón, Suecia y Túnez integran ese grupo, heredando una historia de fracasos que ninguno querrá prolongar.

Artist perform during the opening ceremony ahead of the 2026 World Cup Group A football match between Mexico and South Africa at the Mexico City Stadium in Mexico City on June 11, 2026. (Photo by YURI CORTEZ / AFP) | Foto: AFP or licensors

No toques a la Copa del Mundo antes de tiempo

Uno de los rituales más conocidos en los vestuarios mundialistas prohíbe a los jugadores tocar el trofeo antes de la final. La creencia es tan extendida como difícil de comprobar, pero ningún equipo parece dispuesto a correr el riesgo.

La American Psychological Association ha señalado que “estos rituales ayudan a los atletas de alto rendimiento a reducir los niveles de cortisol —la hormona del estrés— y a aumentar la sensación de control sobre situaciones de alta presión”. En otras palabras, la ciencia también tiene algo que decir sobre por qué los mitos sobreviven en el deporte de élite.

El nuevo formato de 48 selecciones agrega variables inéditas a la competencia. Con más partidos, más grupos y más sorpresas posibles, el Mundial 2026 tiene todo para crear sus propias leyendas, o para enterrar de una vez por todas las que ya existen.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.