La polémica por el arbitraje del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) sigue candente por las polémicas de las últimas semanas y las declaraciones del exárbitro Wilmer Barahona, quien aseguró que Imer Machado, el director de los árbitros colombianos, recibe dinero para que dirijan.
Este martes Barahona estuvo como invitado especial en La Tocata, de El País, en el que reveló varios detalles de dicha información y otros aspectos que están afectado el arbitraje nacional, que, según él, tiene divisiones internas y afirma que “son títeres y cobardes”.
De lo primero que habló el excolegiado fue sobre cómo recibió la información de los pagos, detallando que le fue enviada por un árbitro profesional activo.
“En el tema arbitral no puedo decir que haya corrupción, porque no hay pruebas. Uno ve árbitros que se equivocan y que asumen que hay un error humano, luego si de pronto hubiese una prueba contundente podríamos hablar de eso, pero por ahora no hay una prueba sobre ello”, dijo en el primer apartado.
Después agregó que “este tema lleva un año, aproximadamente. Una persona se comunicó conmigo vía WhatsApp y me comenzó a hablar sobre el arbitraje, los problemas y demás. Le pregunté qué con quién hablaba y me dijo que no interesaba, pero me dijo situaciones de penal y así fue varios días”.
“Luego me preguntó que “¿Qué tal el tema de los ‘peajes’?”, y le dijo que se escuchaba mucho sobre el tema, pero que todavía no había pruebas y me respondió que sí debía haber algo parecido del tema (...) Me volvió a escribir después y me dijo que era árbitro activo y quería hablarme sobre eso. Le pregunté que si eso era verdad y me envió el recibo de cuatro consignaciones que tenía tachado el nombre de quien origina el supuesto pago, estaba tachada la fecha y lo que sí aparecía era el nombre de quien recibía el dinero”, explicó.
“Estuve analizando y hablando con varias personas, y no había una prueba clara de que esto era cierto. Al tiempo me escribió la persona, pero no le hice importancia a esas consignaciones y me preguntó que qué había pasado con la información que me había enviado y le respondí que el dato era muy superficial, que necesitaba más detalle. Me dijo el nombre, que era árbitro activo, entablamos una conversación más cercana donde pudo constatar su identidad (...) El jueves de la semana me llamó y me dio más detalles de las consignaciones, con fecha claras, además que se había dirigido a las entidades bancarias con un derecho de petición para conseguir más detalles de esos pagos y me envió la relación de los pagos 60 o 70 pagos, que suman el total más de 40 millones de pesos”.
División en el arbitraje
Barahona también señaló que los jueces hacen parte del mismo juego.
“La gran mayoría de los árbitros son títeres y son cobardes, quieren cuidar el plato de frijoles, quieren cuidar el partido del domingo y algunos de ellos deben de saber muchas cosas, y ante crisis, como han sacado algunos colegios de árbitros apoyando a un miembro del departamento de arbitraje, esto no es sacando cartas apoyando, hay que sacar una carta solicitando una investigación confiable y rápida (...) Señores, dejen de ser títeres y tengan personalidad. Soliciten una investigación oficial y clara, y después, cuando haya el resultado, tomen el partido”, explicó.
Más adelante agregó que están “totalmente” divididos y hay tres bandos: “En el arbitraje colombiano hay tres grupos: uno de Wilmar Roldán, otro de Andrés Rojas y otro de los que van allá y van acá y no se meten en problemas”.
Por último, manifestó que “hay árbitros que no dan el perfil, no dan garantías como Ferney Trujillo, y hay otros que no dan el perfil y, lamentablemente, se dan el lujo de estar hasta en cuadrangulares”.