El Bologna encendió las alarmas este fin de semana tras la salida obligada de Jhon Jáner Lucumí en el partido de la Serie A frente al Como. El defensor central colombiano, pieza clave tanto en su club como en la Selección Colombia, no pudo completar el encuentro debido a una molestia en la parte posterior de su pierna derecha.
La preocupación inicial se transformó en certeza el lunes, cuando el club italiano confirmó el diagnóstico oficial: se trata de una lesión muscular que lo mantendrá fuera de competencia por varias semanas.
Según el parte médico, el tiempo estimado de recuperación oscila entre tres y cuatro semanas, lo que significa que Lucumí no volverá a jugar en enero y apenas podría reaparecer a comienzos de febrero, siempre y cuando la evolución sea favorable.
La noticia golpea directamente al Bologna, que ha encontrado en el colombiano un referente defensivo desde su llegada.
Su capacidad de liderazgo en la zaga y su regularidad lo han convertido en uno de los jugadores más confiables del equipo. La ausencia de Lucumí obliga al técnico Thiago Motta a replantear su esquema defensivo en un momento clave de la temporada, donde el club busca consolidarse en la parte alta de la tabla y mantener la ilusión de pelear por puestos europeos.
La baja también repercute en la Selección Colombia, que sigue de cerca la evolución de sus jugadores en el exterior. Aunque no hay compromisos oficiales inmediatos, la lesión de un futbolista titular genera preocupación en el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo, que cuenta con Lucumí como uno de los pilares de la defensa tricolor.
El diagnóstico, aunque no es grave, sí resulta un golpe anímico para el jugador y para el entorno del Bologna. Las lesiones musculares requieren reposo y un proceso de recuperación cuidadoso para evitar recaídas.
En este sentido, el club italiano ha sido claro en señalar que el regreso de Lucumí dependerá de la evolución diaria y de la respuesta a los trabajos de rehabilitación.
La expectativa es que pueda estar disponible nuevamente en las primeras semanas de febrero, justo cuando el calendario se intensifica y el Bologna necesita a todos sus efectivos.
Para Lucumí, este parón forzado representa un reto adicional en su carrera. El defensor venía mostrando un nivel sólido y su continuidad era un factor clave tanto para el Bologna como para la Selección.
Ahora deberá enfocarse en la recuperación, con la certeza de que su regreso será esperado con ansias por los hinchas y por el cuerpo técnico.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.