Cabezas de cartel de la competición, el marroquí Achraf Hakimi, el nigeriano Victor Osimhen, el senegalés Sadio Mané y el egipcio Mohamed Salah, todos elegidos mejor jugador del continente en alguna ocasión, intentarán alcanzar el miércoles la final de la Copa de África en dos semifinales de altos vuelos.

La anfitriona Marruecos se enfrentará en Rabat a Nigeria, mientras que Senegal y Egipto chocarán en Tánger.

Hakimi, el héroe recuperado

Capitán de los Leones del Atlas y gran reclamo del torneo que se disputa en Marruecos, Achraf Hakimi inició la competición convaleciente de una grave lesión en el tobillo izquierdo sufrida el 4 de noviembre con el París SG en la Liga de Campeones.

El lateral derecho, considerado el mejor del mundo en su puesto, disputó la totalidad de los octavos ganados con sufrimiento ante Tanzania (1-0), y de los cuartos superados con contundencia frente a Camerún (2-0).

Tras casi dos meses sin jugar, a Hakimi lógicamente le faltó ritmo en sus primeros minutos, lejos del nivel que tenía antes de su lesión.

El delantero marroquí Brahim Díaz celebra el primer gol de su equipo junto al defensa marroquí Achraf Hakimi durante los octavos de final de la Copa Africana de Naciones (CAN) entre Marruecos y Tanzania en el Estadio Príncipe Moulay Abdallah en Rabat el 4 de enero de 2026. | Foto: AFP or licensors

En octavos, rozó el gol con un tiro libre que se estrelló en el travesaño tanzano. Luego dio una asistencia a Brahim Díaz para desbloquear una situación tensa.

Idolatrado por los marroquíes, Hakimi tendrá la difícil tarea en semifinales de contener la furia ofensiva de Nigeria.

Osimhen, furia en movimiento

Desde su salida del Nápoles rumbo al Galat+asaray en Turquía, el delantero enmascarado de Nigeria ha desaparecido de los radares de las grandes ligas europeas.

El fracaso de las Súper Águilas en la clasificación para el Mundial 2026 contribuyó a invisibilizar a Osimhen en la primera parte de la temporada.

En cinco encuentros, Osimhen ya ha marcado cuatro goles y ha dado dos asistencias.

Gracias a él y a sus lugartenientes Ademola Lookman y Akor Adams, las Súper Águilas, el mejor ataque del torneo con 14 goles, impresionan hasta el punto de arrebatarle el estatus de favorito a Marruecos, su rival en semifinales.

Desde la final de la anterior edición perdida por Nigeria en 2023 ante Costa de Marfil (2-1), Osimhen tiene una misión.

“Ya no soy el mismo desde esa final. Trabajo mucho. Miro todos los errores que cometo para saber cómo mejorar”, avisó.

Mané, el rugido del viejo león

Si bien ya no tiene la vivacidad de antaño, el senegalés Sadio Mané, de 33 años, mantiene intacta su influencia en el equipo, a priori favorito del torneo junto con el anfitrión marroquí.

Aunque solo ha marcado un gol, Mané ha dado tres pases decisivos, convirtiéndose así en el máximo asistente de la historia de la competición con nueve pases de gol, por delante del icono marfileño Yaya Touré.

También consolidó su récord honorífico de jugador más decisivo de la historia de la Copa de África, combinando sus goles (10) y sus asistencias (9), por delante de Mohamed Salah (11 goles y 5 asistencias).

Salah, un oasis en la tormenta

Como Mané, su antiguo compañero en el ataque del Liverpool, Mohamed Salah ya no tiene las piernas de hace unos años. Pero el Faraón tiene entre ceja y ceja su primer título continental en su quinta participación en una Copa de África.

Aterrizó en Marruecos enojado con su club por sus suplencias. Pero el delantero de 33 años luce su sonrisa y su buen humor en la selección.

A veces reprendido por su seleccionador, el exigente Hossam Hassan, por sus descuidos defensivos, el extremo de los Reds es implacable de cara a puerta: cuatro tantos desde el inicio del torneo, a uno de Brahim Díaz, el máximo goleador del certamen.

*Con información de AFP