No son buenas horas las que está viviendo el Barcelona. El otrora exitoso equipo español, que maravillaba con su fútbol y sometía a sus rivales con un estilo único, está en una difícil situación por los malos resultados y porque la Liga la tiene prácticamente perdida con su archirival, el Real Madrid.
Después del empate 2-2 del martes ante el Atlético de Madrid, las versiones apuntan a un malestar dentro del vestuario y a choques entre los mismos jugadores.
En esas duras críticas y autocríticas que se vienen dando al interior del equipo, apareció una del lado externo que le echa más leña al fuego que consume al Barcelona.
Se trata de Alain Griezmann, padre del delantero Antoine Griezmann, quien fustigó las declaraciones del técnico del Barsa, Quique Setién, quien después del partido del martes, y ante una pregunta, aseguró que no le pediría perdón al delantero francés por su suplencia.
"Para hacer este tipo de declaraciones, deberías tener las llaves del camión. No es el caso, porque eres pasajero”, dijo Alain en sus redes sociales, aunque instantes después borró la publicación.
Lo mismo hizo su hijo Antoine Griezmann, quien escribió: "!Increíble: ¿cuatro minutos apenas?", molesto porque apenas jugó el tiempo de la reposición. El jugador también eliminó el trino.
A esa situación se suman declaraciones de Luis Suárez en contra del técnico y el desplante que en el juego pasado ante el Celta le hizo Lionel Messi al segundo entrenador, cuando este quiso darle un consejo.