La jugada polémica del juego entre Colombia y Brasil por la Eliminatoria al Mundial de Catar 2022 se presentó en el minuto 66 en una mano que se dio en el área de la visita.

Tras el cobro de un tiro de esquina ejecutado por Colombia, el balón llega al primer palo y toca en la mano de Raphina. El árbitro argentino Patricio Lostau esperó terminar la jugada y fue revisada por el VAR.

Los encargados de la video tecnología determinaron que la mano no había sido intencional y decidieron dar continuidad al juego.

Una acción que originó polémica en redes sociales porque la voces especializadas indicaron que era una mano dentro del área que debió ser castigada con un cobro desde los doce pasos.