En Argentina se sigue hablando sobre la jugada que ya se comenta en el mundo y que se dio en el partido de este domingo entre Boca Juniors y Racing.
El juego terminó con una fuerte polémica por un presunto penal favorable a Boca, por una mano del volante Jonathan Gómez en el área de Racing, pero el árbitro Fernando Rapallini consideró que no hubo infracción después de observar la acción en el VAR y dio por terminado el encuentro.
Los jugadores de Boca reclamaron y para la prensa y aficionados fue un penal claro para Boca, pero el VAR y el árbitro decidieron que no había lugar al castigo desde el punto blanco.