El colombiano Fernando Gaviria (Quick Step) hizo honor a su apodo de Misíl de Antioquía con una contundente victoria al esprint en la tercera etapa del Giro de Italia, la última en la isla de Cerdeña, disputada entre Tortolí y Cagliari, de 148 kilómetros.

Gaviria, de 22 años, nuevo líder de la carrera, no es el 'escarabajo' estereotipo del ciclismo colombiano, es un velocista puro con genes ganadores, doble campeón del mundo en pista, debutante en el Giro y en una de las grandes.

A la tercera fue la vencida y levantó los brazos rematando un enorme trabajo del Quick Step, encargado de provocar un abanico a 10 kilómetros de meta que destrozó el pelotón y anuló a Greipel, quien no pudo retener la 'maglia' rosa, ahora en la ancha espalda del ciclista de La Ceja.