Catalina Usme es considerada una de las mejores jugadoras en la historia del fútbol femenino en Colombia, por todo lo que ha aportado y conseguido.
La mediocampista antioqueña ha dejado gran huella, y quiere seguir llenando su extensa hoja de vida deportiva con más títulos, de nuevo con la camiseta del América.
Catalina ha jugado dos mundiales (Canadá 2015 y Nueva Zelanda y Australia 2023), ha estado en tres Juegos Olímpicos (Londres 2012, Río 2016 y París 2024), suma dos títulos en su carrera, uno con América en Colombia y otro con Universitario de Perú, y ha militado, además del cuadro rojo de Cali y del equipo peruano, en Pachuca de México y en Galatasaray de Turquía.
Pero, además, es la máxima goleadora de la Selección Colombia con 62 anotaciones en 127 partidos; cuenta con 122 juegos con América y 77 goles, y ha sido máxima artillera en Prelibertadores, Copa América y Liga colombiana.
Usme llega ahora para ponerse de nuevo la camiseta del América, el equipo con el que ha hecho grandes campañas y con el que ya logró un título en la Liga colombiana.
“Muy feliz de regresar a casa, al América, una institución que nos vio crecer como profesional y que nos dio la oportunidad durante muchos años de ser felices acá; contenta también de volver para aportar en la reconstrucción del proyecto del fútbol femenino y eso es importante para mi”, señaló la estelar jugadora del cuadro escarlata.
Sobre lo que cree que encontrará en la Liga colombiana, en este regreso, señaló que aunque estuvo en el exterior, siempre siguió de cerca lo que se vivía en el campeonato.
“Nunca me aparté completamente de lo que acá sucedía, ni de la competencia; siempre he visto lo que pasa, y ahora que estuve en el exterior puedo decir que la Liga colombiana tiene un nivel increíble, hay jugadoras demasiado talentosas y por eso es que Colombia exporta muchas futbolistas”, manifestó.
Sobre la experiencia de jugar en el fútbol europeo, con el Galatasaray, Catalina dice que fue algo único que buscaba desde hacía rato.
“Ir uno al fútbol del exterior no es tan sencillo como la gente piesa; pero haber jugado Champions y estar en un equipo como el Galatasaray, fue algo que disfruté muchísimo; vi la posibilidad de quedarme allá otro año, pero las condiciones habían cambiado porque salió todo el staff técnico y el presidente, entonces el proyecto dio un vuelco completo y por eso opté por salir de allá”, expresó la jugadora colombiana.
Catalina no ha sido convocada a los últimos partidos de la Selección Colombia, clasificatorios para el Mundial Femenino de 2027 que se celebrará en Brasil, una situación que le extraña porque siempre hizo parte del proceso del combinado nacional.
“No he estado por decisión técnica. Si soy honesta del porqué, no lo sé, porque jamás recibí una llamada o un mensaje diciéndome que no me van a tener en cuenta, que quieren otra cosa, que necesitan ver otra cosa; hubiese querido que fuera así, pero también entiendo que en Colombia tenemos mucho talento, que hay muchas jugadores aptas para ser llamadas a la Selección”, precisó.
Agregó que “También entiendo que no todas las jugadoras entramos en un modelo específico del juego, y quizá el profe, porque lo he escuchado y me lo han dicho personas, que es que busca más velocidad física, no tanto una velocidad mental... son decisiones que todo técnico debe tomar, respeto eso, no comparto la forma en absoluto, igual voy a estar siempre dispuesta y me voy a entrenar para que si ese momento vuelva a llegar, esté lista”.
Sobre lo que se comentó inicialmente en cuanto a su ausencia, de un relevo generacional, Catalina opinó que “será una pregunta que deberá responder el técnico porque no tengo ni idea; uno ante todo es un ser humano, pero por respeto le deberían decir por qué no lo tienen en cuenta. Son decisiones y uno debe respetar eso, y si es porque ya no quepo en la Selección, ahí sí no debo hacer absolutamente nada. Yo trato dentro del campo de hacer las cosas bien y estar de la mejor manera para lo que sea”.
Catalina descartó litigios internos, con las otras compañeras, como causante de su no convocatoria: “Cero distanciamiento con las compañeras; tengo una muy buena relación con todas, ningún problema, acá en América estoy con varias, me puedo comunicar con cualquiera de las muchachas, ante todo hay un gran respeto”.