Un restaurante escolar que fue diseñado para servir alrededor de mil platos de comida y hoy está sirviendo seis mil, algunas dificultades económicas e incluso señalamientos de corrupción se ciernen actualmente sobre la Universidad del Valle, lo que ha llevado a que su comunidad estudiantil se declare en paro hasta el viernes 24 de abril y exija soluciones inmediatas a las directivas.
Todo inició con la declaración de una asamblea permanente el pasado 28 de marzo, lo que quiere decir que desde esa fecha hay dificultades para dictar clases. Algunas se dan virtualmente, pero a estas solo asisten cerca de quince estudiantes, según informaron a El País algunos docentes.
Entre las principales demandas de estudiantes y profesores del alma mater está la incapacidad del actual comedor universitario, en el cual se hacen filas de hasta dos horas para reclamar un plato de comida, debido a su incapacidad para responder a la alta demanda.
“El restaurante es crítico en la sede Meléndez, ya que con la misma infraestructura y casi que con la misma planta que está diseñada para 1200 almuerzos, están sirviendo hoy más de 5000. El estado del restaurante es bastante deplorable, pero también muestra cómo para la universidad el bienestar universitario general no es una prioridad”, expresó Román Estupol, representante de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad del Valle.
El líder estudiantil indicó que ya han pasado suficientes años para poder realizar las intervenciones necesarias de este espacio, pero que las directivas de la institución no han hecho los esfuerzos necesarios.
Guillermo Murillo, rector de la Universidad del Valle, resaltó que esta institución es la única que en la actualidad sirve alrededor de seis mil almuerzos diarios, pero aceptó que se deben realizar algunos ajustes.
“Acabamos de acordar con el Gobierno Nacional una ampliación del restaurante por cerca de diez mil millones de pesos. El Gobierno Nacional colocará alrededor de seis mil millones de pesos y la universidad pondrá el dinero restante para completar ese proyecto”, respondió en entrevista con El País el directivo (ver entrevista con el rector en el portal).
Por otra parte, Estupol denunció que es común que los representantes de las directivas de la institución no asistan a las mesas convocadas para tratar problemas de la universidad cuando hay momentos de algidez, tal y como está ocurriendo actualmente con la asamblea permanente.
“El actual rector, Guillermo Murillo, nunca asiste cuando se le convoca. La primera vez que asistió (en los tres años que ha estado en el cargo) fue a la Asamblea General de Sedes Cali, el pasado martes 14 de abril, pero llegó con pocas soluciones y respuestas tardías. Respuestas que hablan de buscar soluciones, pero se supone que para eso estaban las mesas”, agregó el representante de la Facultad de Derecho.
Según el líder estudiantil, las pocas comunicaciones que tienen las directivas con los estudiantes son para solicitar que se levanten los mecanismos de presión (como la asamblea permanente o paros), pues indican que generan atrasos en el calendario académico.
Solicitud de garantías para los docentes
La crisis sería tal que el Programa de Primera Infancia estaría en riesgo de ser cerrado debido a la falta de oferta de plazas docentes, a pesar de que esta es la única institución universitaria del país que ofrece este programa de forma presencial.
De hecho, el 70 % de la planta de docentes de la Univalle está conformada por profesionales que dan clases hora cátedra, pero este grupo de profesores también está denunciando que sus condiciones laborales son precarias y que no hay voluntad de las directivas para mejorarlas.
“Desde la creación del sistema de regionalización, todos los profesores del sistema éramos hora cátedra y durante varias décadas estuvimos contratados a través de fundaciones de apoyo a la Universidad del Valle. Es decir, estuvimos tercerizados, generando la precarización de nosotros, los docentes, con sueldos muy bajos en comparación a los nombrados. Por ejemplo, un docente hora cátedra puede tener un sueldo de $ 2.800.000, pero uno nombrado con escalafón puede llegar a $ 14.000.000 o $ 15.000.000. Las diferencias son notorias”, explicó Holbein Giraldo, docente del centro de educación superior.
Bloqueos constantes
La comunidad universitaria rechazó que el movimiento estudiantil se esté tildando de revolucionario, generador de vandalismo, criminal y terrorista, debido a la serie de bloqueos que se generan periódicamente en vías aledañas a la sede de Meléndez.
No obstante, en algunas ocasiones se han presentado hechos de vandalismo en estas manifestaciones. Una de ellas tuvo lugar el pasado 8 de abril, dejando siete estaciones del MÍO afectadas.
Ante estos hechos, el concejal Juan Felipe Murgueitio opinó que el rector de la Universidad del Valle no ha movido “ni un dedo” para poder dar fin a los bloqueos y a los desmanes casi que semanales.
“Hay que controlar el ingreso. Las universidades públicas no pueden ser fortalezas para los criminales. Se debe exigir la cédula de los que entran y salen como primera medida”, dijo el cabildante.
A la par, sugirió que se instalen cámaras de seguridad que permitan identificar a los vándalos antes de que se tapen sus rostros, para así hacer el seguimiento de los momentos en los que ingresan y salen del alma mater.
“No se puede ceder el control de las entradas y las salidas. Ellos, cuando van a hacer el ‘tropel’, ponen una gente en las entradas y las salidas, sacan a los guardas de seguridad privada, hacen su desmán, bloquean las calles y, cuando llega la Fuerza Pública, se guardan. La universidad no está libre de responsabilidad. Eso empieza por el rector, sus directivas y hasta el estudiantado”, aseveró.
Señalamientos de presunta corrupción
Fundación Universidad del Valle es uno de los nombres de entidades que surgen al interior de la institución de educación superior cuando se habla de presunta corrupción, debido a que el estamento estudiantil denuncia que se están contratando obras con esa entidad, aun cuando hay varias investigaciones abiertas en su contra por irregularidades.
“Hay varias acusaciones sobre contrataciones con la Fundación Universidad del Valle, que cuenta con suficientes investigaciones, además de sentencias con contratistas que hoy ejecutan obras en la Universidad del Valle. Por ejemplo, el contratista que hoy ejecuta la obra de Terrazas de San Fernando tiene una sentencia ejecutoriada por corrupción y desfalco público en la construcción de un parque en Garzón, Huila”, denunció el representante de la Facultad de Derecho y Ciencia Política.
La Fundación Universidad del Valle también fue señalada en 2024 de presuntas irregularidades en el manejo de recursos del Sistema General de Regalías. En ese momento, Alexánder López (quien fungía como director de Planeación Nacional) denunció que esta entidad tenía presuntos malos manejos de recursos en cerca de 101 proyectos por $770.000 millones.
Los miembros del estamento estudiantil también denunciaron que la Universidad del Valle tiene un presupuesto anual de más de un billón de pesos, pero que este no se refleja en mejoras de calidad en el plantel y que, por el contrario, hay señalamientos de manejos inadecuados de los recursos.
“Se denuncian contratos sobreevaluados, nóminas paralelas y prioridades alejadas de las necesidades reales de estudiantes, docentes y trabajadores. La coyuntura electoral no puede ser el prisma con que se analiza la crisis: esta es estructural y viene desde más de doce años de cooptación por parte del partido de la U y Cambio Radical en el Consejo Superior”, denunció la comunidad universitaria en un comunicado en el que se declaró la asamblea permanente.