Un sismo de magnitud 2,7 sacudió hoy las zonas de influencia del volcán Puracé, en el Cauca, en particular los municipios de Totoró y Puracé, en medio de un escenario de actividad volcánica que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) calificó como la más alta registrada instrumentalmente para la cadena Los Coconucos, por lo que mantuvo el estado de alerta Naranja.
El temblor ocurrió a las 11:52 de la mañana y se enmarcó dentro de un incremento de la sismicidad asociada al fracturamiento de roca que se ha desplazado de manera inusual respecto al cráter. Según el boletín técnico, alrededor de un centenar de eventos de este tipo se han localizado en las últimas horas entre 10 y 15 kilómetros al nororiente del edificio volcánico, a profundidades de 6 a 11 kilómetros, una zona distante comparada con la actividad habitual que se concentra bajo el cráter a menos de dos kilómetros de profundidad.
El reporte señaló además una emisión de ceniza registrada desde las dos de la tarde del lunes y se mantiene aún este miércoles, aunque las condiciones atmosféricas en la parte alta de la cadena volcánica impidieron su confirmación visual mediante las cámaras de vigilancia.
Este fenómeno se suma al registro persistente de gases, donde los niveles de dióxido de azufre se mantienen activos y la concentración de dióxido de carbono medida en suelo sigue en ascenso. No se han detectado anomalías térmicas en el fondo del cráter según las plataformas satelitales.
En el contexto interno del volcán, la sismicidad relacionada con fluidos magmáticos —especialmente el tremor— sigue predominando bajo la cima a profundidades reducidas. Paralelamente, persiste el proceso de deformación lenta del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
El SGC precisó que los parámetros instrumentales de las últimas semanas se ubican por encima de los umbrales históricos establecidos para el macizo, lo que representa una alteración significativa en su dinámica.
La entidad científica advirtió que las posibles fluctuaciones temporales en los niveles de actividad, incluso periodos de aparente disminución, no constituyen por sí solas una señal de retorno a la estabilidad. Mientras se mantenga la alerta Naranja, cualquier baja momentánea respecto a días o semanas anteriores no implica necesariamente que el volcán haya recuperado un nivel de comportamiento estable.
Con información de Colprensa.