Hace unos días en las redes sociales se hizo viral un video en el que una mujer discriminó a un joven de 14 años por hacer uso de chancletas en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla en el partido entre Junior y Deportivo Pereira. Este encuentro fue disputado el pasado 14 de octubre y quedó en empate 1-1.
Jerman, como es el nombre del menor, asistió a este partido de la Liga Betplay tras haber hecho un esfuerzo económico importante de ahorrar $2.000 pesos diarios de su merienda escolar hasta llegar a los $25.000, que es el costo de la entrada más económica.
“No se viene al estadio en chanclas”, gritó la mujer que lo grababa con su teléfono celular, posterior a que otra mujer se le acercó de frente en la tribuna para reclamarle por el calzado que llevaba puesto. Ante estos señalamientos, el joven decidió no discutir y abandonó el estadio en completo silencio.
Las disculpas de la mujer
Frente al contexto anterior, esta semana salió a la luz un video de Glorimar, la mujer que grabó el polémico video, en el que aparece junto a Jerman.
La joven afirma que decidió pedirle al estudiante de bachillerato y admitió que fue un error grabar el video. No responsabilizó a su amiga, que era la otra mujer que se le acercó a advertirle sobre su calzado, porque según ella, ambas estaban advirtiendo sobre los valores y modales que les han enseñado en sus hogares.
“Al igual que yo, ella solamente estaba cumpliendo lo que durante años nos vienen enseñando. Y no nos percatamos de que él era un menor de edad porque claramente no tiene la tarjeta de identidad en la frente”, señaló Glorimar.
Cuando comenzó toda la polémica en redes sociales por tratarse de un acto aparentemente clasista, la joven decidió eliminar el video. Sin embargo, admitió que el daño ya estaba hecho porque durante el resto del partido se había quedado sin acceso a datos en su celular.
“Me presento ante él y le pido disculpas por todo lo ocasionado porque mi intención nunca fue humillarlo. Es más, él estaba ahí y le pregunté por qué había venido en chancletas y me respondió que era porque tenía el pie hinchado”.
Además, aclaró que ni ella ni su amiga hablaron con vulgaridades o palabras soeces. “Solamente le dijimos que se dirigiera hacia arriba porque ahí en ese momento se encontraba la barra del frente rojiblanco, esperando a ser trasladada a la parte donde está ubicada”.