El silencio habitual de la alta montaña andina fue interrumpido por una escena poco común que rápidamente captó la atención de Colombia.
En plena vía Murillo–Manizales, en el norte del Tolima, un venado rojo andino apareció a pocos metros de una carretera, un hecho considerado excepcional por expertos y autoridades ambientales debido al crítico estado de conservación de esta especie.
El registro fue realizado por el concejal de Ibagué, Giovanny Martínez, quien se desplazaba junto a su familia por la zona de influencia del Parque Nacional Natural Los Nevados. Un pequeño trancón vehicular los obligó a detenerse, momento en el que notaron la presencia del animal a un costado de la vía.
El video, grabado desde el vehículo, no tardó en viralizarse en redes sociales, generando una mezcla de emoción y preocupación.
De acuerdo con el testimonio del cabildante, tras compartir el video consultó con habitantes del sector, quienes le indicaron que se trataría de una hembra, lo que aumentó la relevancia del avistamiento. “Nos dijeron que nadie lo había visto antes y que era algo fenomenal”, relató Martínez, subrayando el carácter extraordinario del encuentro.
Sin embargo, la difusión masiva del video también encendió las alarmas. Usuarios en redes sociales expresaron temor ante la posibilidad de que la ubicación del animal sea utilizada por cazadores furtivos, una amenaza persistente para esta especie. El venado rojo andino, conocido científicamente como Mazama rufina, es altamente vulnerable debido a la caza ilegal y a la pérdida progresiva de su hábitat.
Diego Páramo, biólogo de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), explicó que el avistamiento resulta particularmente llamativo porque este mamífero evita de forma natural el contacto con humanos. “Es un hallazgo muy importante para el departamento. Aunque la caza ha disminuido, la especie sigue enfrentando amenazas por la intervención humana y la destrucción del ecosistema”, señaló.
Colombia alberga cinco especies de venados nativos, pero el venado rojo andino es uno de los más afectados. Es endémico de la región andina, cumple un rol clave en la dispersión de semillas y en el equilibrio de los bosques de alta montaña. Su desaparición tendría impactos directos sobre la biodiversidad de estos ecosistemas.
El contexto se vuelve aún más complejo al contrastar este avistamiento con la presencia de especies invasoras como el venado Chital, introducido ilegalmente al país décadas atrás. Expertos advierten que estas especies foráneas tienen una alta capacidad de adaptación y pueden desplazar a la fauna nativa, afectando no solo la biodiversidad sino también la economía local y la seguridad alimentaria de otros animales,