La caída de un niño de dos años desde un cuarto piso tiene conmocionados a los habitantes del barrio La Gaitana, en la localidad de Suba, en Bogotá.
El menor sobrevivió gracias a la rápida reacción de varios vecinos que, al verlo colgando desde una vivienda, improvisaron una especie de red con brazos y manos para intentar amortiguar el impacto.
El hecho ocurrió hacia las 9:30 de la noche del jueves 7 de mayo. Videos grabados por personas del sector muestran los momentos de tensión mientras los vecinos gritaban y trataban de coordinarse debajo del edificio.
“Cuando la gente empezó a gritar, el niño estaba colgado. El niño también empezó a gritar y ya de la misma fuerza de la cabecita se lanzó”, relató una de las testigos al periodista Edward Porras, de Noticias Caracol.
Según los residentes del sector, varias personas comenzaron a golpear la puerta de la vivienda para alertar a quienes estaban adentro y pedir que ayudaran al menor. Sin embargo, aseguran que no obtuvieron respuesta inmediata.
“Lo que hicieron fue empezar como a gritar y a golpear la puerta para que alguien saliera y, pues, cogiera al niño. Nadie les abrió, nadie dijo nada”, contó otra vecina.
Los testimonios de la comunidad también apuntan a que una mujer se asomó desde el balcón en medio de la emergencia. “La mamá se asoma antes por la terraza y hace así (se asoma) a regañarnos.(...) Lo que hace es asomarse y deja que el niño se caiga”, afirmó una residente del sector.
Testigos cuestionan la reacción de los adultos que estaban dentro de la vivienda. Otra de las mujeres presentes expresó dudas sobre cómo el menor terminó en ese lugar.
“Para mí fue que al niño lo colocaron ahí porque cuando yo me di cuenta y cuando estaba gritando el señor, fue de la nada. Y es que es un muro tan grande (...) es muy alto, demasiado alto para que el niño se hubiera puesto ahí en la terraza”, señaló.
Tras la caída, el menor fue auxiliado y trasladado a un centro médico. De acuerdo con la Policía Metropolitana de Bogotá, sufrió algunos golpes en la cabeza, aunque, por fortuna, ninguno de gravedad.
El caso quedó en manos de la unidad de Infancia y Adolescencia de la Policía y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad que adelanta las investigaciones para determinar las responsabilidades sobre el cuidado del niño.