A través del Decreto 1172 del 11 de agosto, el Gobierno Nacional estableció tres días de duelo nacional en todo el territorio colombiano como homenaje a las personas que perdieron la vida tras el terremoto que afectó a diferentes regiones del país.

La medida contempla que, durante este periodo, el Pabellón Nacional permanezca izado a media asta en los edificios públicos de Colombia, así como en las embajadas y oficinas consulares del país en el exterior.

El decreto señala que la decisión se toma “en honor de todas las personas fallecidas” y establece el duelo nacional por un periodo de tres días, como parte de las medidas adoptadas por el Gobierno ante la magnitud de la tragedia.

Durante la noche del 11 de agosto, el presidente Abelardo De La Espriella firmó además el decreto mediante el cual se declaró el desastre nacional. En paralelo, el Ejecutivo anunció la declaración de una emergencia económica y social para enfrentar la situación generada por el terremoto.

La decisión fue confirmada por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, quien explicó que esta figura permitirá al Gobierno expedir decretos con fuerza de ley y adoptar medidas extraordinarias frente a las circunstancias derivadas de la tragedia.

De esta manera, las decisiones anunciadas por el Ejecutivo se concentran en ampliar las herramientas institucionales disponibles para responder a la emergencia, en medio del balance de víctimas y de las labores que continúan para atender a las personas afectadas.

Reportan ayudas desde el exterior y confirman balance de víctimas

A las medidas adoptadas por el Gobierno se suma el respaldo anunciado desde el exterior. El vicepresidente José Manuel Restrepo informó que organismos multilaterales pusieron a disposición de Colombia US$1.300 millones en cooperación para contribuir a la atención de la emergencia provocada por el terremoto.

Según Restrepo, estos recursos corresponden a propuestas de cooperación de distinto tipo que han comenzado a llegar al país como respuesta a la situación.

Los reportes entregados por las autoridades dan cuenta de 188 personas fallecidas como consecuencia del terremoto del 10 de agosto. A esta cifra se suman más de 1.600 personas heridas, mientras continúan los esfuerzos para establecer el paradero de 222 desaparecidos y atender la situación de 260 personas que permanecen atrapadas.

Cali, Pereira y Manizales registraron escenas de destrucción tras el fuerte movimiento sísmico. | Foto: AFP or licensors

El balance refleja la dimensión de la emergencia provocada por el movimiento telúrico de magnitud 7,4, que generó consecuencias en varias regiones del país.

Finalmente, la actualización de las cifras se conoce mientras el Gobierno avanza en la adopción de medidas extraordinarias para responder a la emergencia y atender las consecuencias derivadas del terremoto.