Colombia
Colombia recibió drones Reaper para intensificar la lucha contra el narcotráfico
Llegan los MQ-9: qué pueden hacer los potentes Reaper enviados desde África.
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7 de oct de 2026, 03:44 p. m.
Actualizado el 7 de oct de 2026, 03:52 p. m.
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Estados Unidos ha desplegado en las últimas semanas varios drones MQ-9 Reaper en la región andina como parte de una ofensiva renovada contra las redes de narcotráfico, un movimiento que combina capacidades de vigilancia persistente con la posibilidad de acción ofensiva y que plantea preguntas sobre alcance operativo y coordinación con las autoridades locales.
Las aeronaves, trasladadas desde bases en África hacia Colombia y Ecuador, no son drones convencionales: miden 20,1 metros de envergadura y 11 metros de longitud, pueden operar a grandes alturas hasta 15.240 metros y sostener misiones de larga duración gracias a su autonomía y a los enlaces satelitales que permiten controlar la plataforma y transmitir datos en tiempo real a estaciones en tierra.
El MQ-9 Reaper está diseñado para tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, pero también puede ser armado. Su capacidad de carga útil alcanza los 1.701 kilogramos, lo que le permite integrar una combinación de sensores avanzados y, si se decide su uso letal, misiles AGM-114 Hellfire y bombas guiadas como las GBU-12 Paveway II y las GBU-38 JDAM.

En el plano sensorial, estas aeronaves pueden incorporar cámaras de luz diurna, sensores infrarrojos, visión nocturna, telémetros, designadores láser y radar de apertura sintética, herramientas que facilitan la localización y seguimiento de objetivos en condiciones de baja visibilidad o en terrenos complejos como selvas y cordilleras.
La principal ventaja operativa que ofrecen los Reaper es la permanencia sobre un área de interés. A diferencia de una aeronave tripulada que debe regresar por limitaciones de combustible y tripulación, el Reaper puede mantenerse horas sobre un mismo objetivo, observar movimientos, seguir rutas y transmitir imágenes y datos en tiempo real a los equipos en tierra.
Esa capacidad resulta especialmente valiosa en zonas de difícil acceso regiones montañosas y selváticas donde se ocultan laboratorios, pistas de aterrizaje clandestinas o campamentos de grupos armados y en operaciones de interdicción que requieren seguimiento prolongado para coordinar acciones con fuerzas locales.

Según la información difundida por autoridades y material oficial, Colombia acordó recibir tres MQ-9 Reaper, con la posibilidad de estudiar la incorporación de una aeronave adicional. No se ha precisado cuántas unidades en total fueron enviadas ni cuántas ya han llegado a cada país, aunque las fuentes hablan de una cantidad pequeña replegada desde África.
El traslado coincide con un interés de Washington por ampliar el alcance de sus operaciones contra carteles y organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, pasando de acciones centradas en embarcaciones sospechosas a operaciones que podrían incluir apoyo terrestre y vigilancia sostenida en territorio continental.

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