Más de una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, la emergencia continúa dejando una profunda huella en cientos de municipios y miles de familias que perdieron a sus seres queridos, sus viviendas o sus medios de subsistencia.

El sismo, que tuvo como epicentro el municipio de San José del Palmar, en Chocó, afectó a 455 localidades de 15 departamentos y estuvo acompañado por al menos 325 réplicas en los días posteriores y dejó alrededor de 294 personas fallecidas, 3935 heridas y 320 desaparecidas.

A la tragedia humana se suman los daños en viviendas, comercios y edificaciones. El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportaba 134.000 casas averiadas, cerca de 29.500 destruidas y 267 edificios colapsados.

En medio de la situación, una de las principales preguntas que se hacen los afectados es cómo acceder a las ayudas anunciadas por el Gobierno Nacional, las alcaldías, las cajas de compensación y otras entidades. Aunque los mecanismos pueden variar según el municipio y el tipo de afectación, el primer paso es reportar oficialmente los daños y permitir que la casa o el establecimiento sean caracterizados por las autoridades.

Mientras avanzan los procesos de evaluación y reconstrucción, entidades públicas y privadas han anunciado apoyos económicos, alimentarios y de acompañamiento para las familias damnificadas. | Foto: NO

El censo, la puerta de entrada a las ayudas

Las familias afectadas deben reportar los daños y seguir las rutas habilitadas por cada alcaldía o entidad de Gestión del Riesgo local.

La caracterización es fundamental porque permite establecer el nivel de afectación y sirve como base para priorizar a quienes podrán acceder a subsidios, ayudas temporales o programas de reconstrucción.

Por esta razón, las personas no deben asumir que la sola existencia de daños visibles garantiza automáticamente el acceso a un auxilio. En muchos casos será necesaria una visita técnica o la verificación por parte de funcionarios y organismos encargados de la atención de la emergencia.

Cabe señalar que la Alcaldía de Cali habilitó el número de WhatsApp 310 2299708 para que los ciudadanos reporten las situaciones relacionadas con afectaciones en sus inmuebles tras el movimiento telúrico.

Posteriormente, las autoridades adelantan el Registro Unifamiliar de Emergencias, Rufe, mediante el cual se busca identificar y caracterizar a las familias afectadas. La información recogida durante las visitas permitirá establecer cuántas personas resultaron afectadas y cuáles son sus necesidades.

En Cali, además, Emcali anunció medidas de alivio para los hogares cuyas viviendas resultaron afectadas. En los inmuebles colapsados se realizará la clausura de los servicios públicos, para evitar que se generen nuevos cobros, mientras que en las edificaciones que permanecen bajo evaluación estructural se aplicará una suspensión temporal hasta que se determine si pueden volver a ser habitadas.

La evaluación técnica permitirá establecer si las estructuras afectadas pueden seguir siendo habitadas, requieren reparaciones o representan un riesgo para sus ocupantes. | Foto: Bernardo Peña / El País

Una vez se autorice el regreso de los residentes, la reconexión de los servicios será gratuita. La empresa de servicios también estudia mecanismos para aliviar o evitar el cobro de consumos acumulados antes del sismo.

Es relevante mencionar que, si existe una emergencia que comprometa la vida de las personas o se requiere atención inmediata, también están disponibles las líneas de los organismos de socorro de la ciudad de Cali:

  • Bomberos: 119
  • Defensa Civil: 144
  • Cruz Roja: 132
  • Policía: 123
  • Movilidad: 127

La recomendación es proporcionar información precisa sobre lo ocurrido, la ubicación exacta del inmueble y el número de personas que podrían estar afectadas.

Subsidio de arrendamiento

Para las familias que perdieron su vivienda o tuvieron que abandonarla, debido al riesgo de colapso, el subsidio temporal de arrendamiento se perfila como uno de los principales mecanismos de atención.

El Gobierno Nacional anunció este apoyo para quienes quedaron sin hogar, mientras avanzan los procesos de reparación o reconstrucción. Sin embargo, hasta ahora no existe un formulario de inscripción ni una plataforma habilitada para reclamar este beneficio. El acceso está ligado al reporte oficial de los daños y a la caracterización de los hogares afectados.

Otra ruta de atención corresponde a las familias cuyos inmuebles estaban asegurados.

Las personas con pólizas de hogar, seguros contra terremoto u otras coberturas relacionadas con daños a la vivienda deben comunicarse con su aseguradora y reportar el siniestro lo antes posible.

Las autoridades en Cali han avanzado, además, en la articulación con el sector asegurador, para agilizar la atención de los afectados.

En estos casos es recomendable revisar las condiciones de la póliza y reportar oficialmente el siniestro a la compañía de seguros. También es recomendable conservar fotografías y videos de los daños.

A corte del 20 de agosto, el terremoto había dejado 134.282 viviendas averiadas y 29.680 destruidas. Además, se reportaban 5.808 edificios averiados y 277 colapsados, según el balance de las afectaciones causado por el sismo. | Foto: FOTO: COLPRENSA ©

Antes de iniciar reparaciones de gran magnitud, el propietario debe verificar el procedimiento con la aseguradora, ya que la compañía podría requerir una inspección o documentación específica para evaluar la reclamación. Esto no impide, por supuesto, que se adopten medidas urgentes cuando exista un riesgo para la vida o cuando las autoridades ordenen la evacuación del inmueble.

Las cesantías pueden ayudar a reparar la casa

Para los trabajadores formales que tienen recursos acumulados en sus fondos de cesantías, existe otra alternativa para enfrentar los daños causados por el sismo.

Asofondos recordó que las cesantías pueden retirarse para el mejoramiento o la reparación de vivienda. En el caso de los damnificados, estos recursos pueden destinarse a las obras necesarias, siempre que se cumplan los requisitos establecidos para este tipo de retiro.

El afiliado debe realizar el trámite ante su fondo de cesantías. El proceso comienza con una solicitud escrita al empleador para obtener la autorización del retiro, y entre los documentos requeridos pueden estar la cédula de ciudadanía, el certificado de libertad y tradición del inmueble, el contrato de obra o las cotizaciones de los trabajos y materiales, así como la autorización correspondiente del empleador.

Los recursos están disponibles para los afiliados de Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia que cumplan las condiciones para el retiro.

Asofondos recordó, además, que los ciudadanos no necesitan pagar a intermediarios para acceder a estos recursos y recomendó acudir directamente a los canales oficiales de cada fondo.

Terremoto en Colombia afectaciones en el municipio de Cartago | Foto: El País

Consulte los apoyos de su caja de compensación

Las cajas de compensación también han comenzado a anunciar medidas para sus afiliados.

Comfandi informó que destinará más de $20.000 millones en subsidios y apoyos para atender a las familias afectadas por la emergencia.

El paquete anunciado contempla alivios financieros y créditos de emergencia, kits de canasta alimentaria, subsidios en especie y programas de acompañamiento psicosocial.

Sin embargo, cada tipo de apoyo puede tener una ruta y una población priorizada diferente. Por ello, los afiliados deben consultar directamente con la caja de compensación cuáles son los requisitos y mecanismos habilitados para cada ayuda.

Auxilio funerario para las familias de las víctimas

Los fondos de pensiones también cuentan con un mecanismo de apoyo para quienes asumieron los gastos funerarios de un afiliado o pensionado fallecido.

Según Asofondos, la persona que haya pagado los gastos funerarios puede solicitar el auxilio ante el fondo de pensiones del fallecido. El valor depende de las condiciones de cotización o de la mesada pensional y puede estar entre cinco y diez salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Para realizar la solicitud, se requiere presentar el formulario correspondiente, el registro civil de defunción, la factura detallada de los gastos funerarios, el documento de identidad de quien reclama y una certificación bancaria. En algunos casos también pueden solicitarse documentos adicionales.

Este trámite debe realizarse directamente ante el fondo de pensiones, y Asofondos reiteró que no se requieren tramitadores ni pagos a terceros para acceder al beneficio.

Además de este mecanismo, la Administradora de los Recursos de Seguridad Social, Adres, informó que las víctimas de eventos catastróficos pueden tener derecho a indemnizaciones y al reconocimiento de gastos funerarios, siempre que se cumplan las condiciones y certificaciones exigidas para estos casos.

En una emergencia de esta magnitud, uno de los mayores riesgos para las familias afectadas es caer en manos de personas que ofrecen supuestos subsidios a cambio de dinero, documentos o pagos por adelantado.

Los damnificados deben tener presente que la mayoría de los programas oficiales requieren procesos de caracterización, verificación y priorización.

Por eso, cualquier persona que prometa garantizar un subsidio a cambio de dinero debe generar una alerta.

La recomendación es acudir directamente a alcaldías, gobernaciones, oficinas de Gestión del Riesgo, fondos de pensiones, cajas de compensación, aseguradoras y demás entidades responsables de cada programa.

Las autoridades y organismos de socorro continúan atendiendo reportes, realizando inspecciones y caracterizando a las familias afectadas por el terremoto. | Foto: Bernardo Peña / El País

También es importante conservar todos los documentos relacionados con la afectación y mantenerse informado únicamente a través de canales institucionales.

Tras varios días del sismo, la atención de la emergencia sigue en marcha y varios de los mecanismos anunciados aún se encuentran en proceso de reglamentación o implementación.

Por eso, el primer paso sigue siendo el mismo: reportar oficialmente los daños, permitir la evaluación técnica y verificar, según cada caso, cuál de las rutas de atención está disponible.

La reconstrucción será un proceso arduo y mientras avanzan los diagnósticos y las soluciones definitivas, los subsidios temporales, las ayudas humanitarias, los seguros, las cesantías y los mecanismos de protección social pueden convertirse en un respaldo para quienes hoy intentan comenzar de nuevo.