Un nuevo movimiento telúrico volvió a sacudir a Colombia sobre el mediodía de este jueves 23 de julio. De acuerdo con el reporte oficial emitido por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo se registró exactamente a las 12:50 p.m., alcanzando una magnitud de 4.6 y fijando su epicentro en el municipio de Los Santos, Santander, una de las zonas con mayor actividad sísmica del país.

Pese a que el fenómeno telúrico tuvo una profundidad considerable de 150 kilómetros, factor que suele amortiguar la fuerza del impacto en la superficie, habitantes de varios puntos del nororiente del país reportaron haber sentido el movimiento.

Poblaciones como Ocaña, Piedecuesta y diversos sectores de Bucaramanga manifestaron la percepción del sismo a través de redes sociales. Por fortuna, hasta el momento las autoridades y cuerpos de socorro locales no han registrado daños en infraestructuras ni personas lesionadas.

Mapa de amenaza sísmica que van a afectar a las edificaciones relativamente bajas de la ciudad de Cali. | Foto: El País

Este evento vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad geográfica de la nación. Desde el SGC recuerdan que Colombia reposa sobre un entramado geológico complejo, marcado por la interacción continua de las placas tectónicas Suramericana, Nazca y Caribe, además de estar atravesado por fallas de gran dinamismo como la de Romeral y el Piedemonte Llanero.

Esta condición impulsó desde 1997 la creación de mapas de amenaza sísmica y la posterior normativa de construcción sismorresistente (NSR), clave para mitigar riesgos en las ciudades.

Frente a la imposibilidad de predecir cuándo o dónde ocurrirá el próximo temblor, los organismos de gestión del riesgo insisten en que la preparación preventiva es la principal herramienta de defensa.

La recomendación principal tras un sismo de consideración es conservar la calma, verificar el estado de salud de los allegados y revisar las estructuras de las viviendas en busca de grietas o inclinaciones peligrosas.

Así mismo, se aconseja cerrar los registros de gas y agua, evitar el uso de llamadas telefónicas para no saturar las redes, privilegiando la mensajería de texto, y mantenerse atento únicamente a los reportes oficiales.

El sismo tuvo una magnitud de 4.6. | Foto: Semana

La preparación es la clave para una respuesta efectiva en caso de terremoto. Realizar simulacros de evacuación y respuesta en su hogar, lugar de trabajo o escuela puede ayudar a todos a familiarizarse con los procedimientos de seguridad y las rutas de escape. Practicar cómo reaccionar en situaciones de emergencia puede reducir el pánico y aumentar las posibilidades de tomar decisiones adecuadas en el momento crucial.