La tensa situación de orden público persiste en zona rural de Segovia, Antioquia, ya que más de 200 personas se han visto obligadas a desplazarse forzadamente de las veredas La Jagua, Arenales, San José del Pescado, Los Aguacates y Las Manuelas.
Todo por cuenta de los intensos enfrentamientos entre tres grupos armados: disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo.
Según lo dado a conocer por la Personería Municipal de Segovia a la prensa nacional, los campesinos han tenido que dormir en carpas, en una escuela o en casas de amigos o familiares que les han brindado un refugio en medio de la tragedia. Por su parte, el Ejército Nacional hace todos los esfuerzos para brindarles garantías de retorno hacia sus hogares.
De acuerdo con la revista Semana, algunos de los desplazados desde sus refugios se movieron para asistir al sepelio de Alonso de Jesús Silva, el tesorero de la Junta de Acción Comunal de La Jagua, de su hermano Yalusan Cano y María Cecilia Silva, la madre de ambos. Los tres fallecieron durante un atentado el pasado 25 de febrero.
En la noche de ese miércoles, su humilde casa de tablas fue sacudida por cuatro estallidos que fueron causados por explosivos lanzados desde un dron.
“Rechazamos con total contundencia este acto criminal que enluta a una familia colombiana y evidencia el desprecio de los grupos armados ilegales por la vida y la dignidad humana. Ninguna confrontación entre estructuras criminales puede justificar ataques contra la población civil”, aseguró en su momento sobre este hecho criminal el general William Oswaldo Rincón, director de la Policía Nacional.
Los tres asesinados, de acuerdo con una allegada a la familia, se dedicaban laboralmente al cultivo de plátano, yuca y cacao.
“Estaban en su casa descansando, de un momento a otro les explotaron su casa con un bombardeo, cuatro en total, era una casita de tablas, ¿cómo quedaría?”, dijo la mujer en diálogo con la prensa nacional.
Carlos Enrique Argáez era otra persona que se encontraba en la casa de la familia durante el momento del atentado que logró sobrevivir, pero a la vez fue malherido y se encuentra en recuperación en el hospital de Segovia.
Hasta el momento se desconoce si los explosivos desde el dron fueron lanzados por las disidencias de las Farc, el ELN o el Clan del Golfo. En la vereda Arenales, contigua a La Jagua, donde las explosiones sacudieron a la familia, ya hace presencia el Ejército para garantizar la seguridad.