Durante su más reciente visita a Cartagena de Indias, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, dio la orden de trasladar a esta ciudad la sede principal de la Dirección General Marítima (Dimar), que hasta hoy se encuentra en Bogotá.
Esta entidad se trata de la autoridad marítima nacional en el país que se encarga de dirigir, coordinar y controlar las actividades marítimas, fluviales y costeras en las aguas colombianas.
En compañía de sus ministros, del alcalde de Cartagena y el gobernador de Bolívar, el primer mandatario de los colombianos cuestionó que la sede de Dimar esté en la capital debido a que no tiene ninguna salida al mar lo más cerca.
“El Estado es tan disfuncional que la Dimar queda en Bogotá, donde no hay mar. Pues la Dimar se viene por orden presidencial a Cartagena. Aquí va a estar la Dimar”, sostuvo el presidente De La Espriella.
Todo indica que este anuncio presidencial es la respuesta a una petición hecha por el Consejo Gremial de Bolívar, la Cámara de Comercio de Cartagena y los Defensores del Mar a finales del pasado mes de julio para que la capital de Bolívar acogiera la sede principal de Dimar.
La propuesta realizada al entonces mandatario electo tenía como objetivo descentralizar entidades nacionales y acercarlas a las distintas regiones.
Durante el mismo discurso, el jefe de Estado reveló que su Gobierno brindará acompañamiento a proyectos de infraestructura vial, salud y acceso al agua. Uno de ellos es el inicio de la segunda fase del Gran Malecón del Mar, contemplado para Cartagena.
También hizo mención a la vía perimetral y el acuabus de Cartagena y se comprometió a sentar a la ANI, la ANLA y la Aerocivil para destrabar las obras del aeropuerto.
Además, aprovechó la ocasión para hacer referencia al estado de las finanzas públicas del país, destacando que las recompondrá junto a su gabinete.
“Lo que yo recibí es apocalíptico, pero Dios le entrega sus mejores batallas a sus mejores soldados y estoy dispuesto a poner toda la voluntad, todo el esfuerzo, toda la determinación y la ardentía por ayudar a esta tierra que está en mi corazón. No quiero un Gobierno que responda con oficios, quiero un Gobierno que responda con soluciones”.
Entre otras de las novedades anunciadas para Cartagena fue el refuerzo de las acciones para combatir la explotación sexual de niños y adolescentes: “Quien pretenda utilizar esta ciudad maravillosa para explotar a nuestros niños y adolescentes encontrará a un gobierno decidido que les caerá con mano de hierro, como corresponde”.