El activista Franklin Humberto Coral Garrido, más conocido en redes sociales como Beto Coral, quien se encontraba desde el 2015 en Estados Unidos como exiliado, fue capturado el pasado 16 de junio en Arizona, afuera de la casa donde vive con su familia. Quienes lo privaron de su libertad fueron agentes del Homeland Security Investigations (HSI), una división del Immigration and Customs Enforcemen (ICE) de los Estados Unidos, la temida agencia federal que persigue inmigrantes en el gobierno de Donald Trump.

Coral se encuentra en este país como exiliado, y en solicitud de asilo político, debido a la persecución que sufrió su familia en Colombia, puesto que su padre, el capitán de la Policía Humberto Coral, que participó en el operativo de captura y muerte de Pablo Escobar, fue asesinado tiempo después y sus familiares amenazados.

El activista colombiano ya cumple 11 días privado de la libertad en Estados Unidos, aún no hay pronunciamiento oficial las autoridades migratorias de este país. | Foto: Tomado de X

Desde su detención, calificada por expertos en temas de inmigración como arbitraria, Beto Coral habría estado varios días incomunicado y siendo trasladado a diferentes centros de detención en Arizona, Texas y Misisipi, como un delincuente; hasta que este viernes, a través del programa El Reporte Coronell, dirigido por el periodista Daniel Coronell, se reveló una fotografía del activista capturado y con esposas.

A través de los abogados, Elizabeth Shaw y Darío Camacho, que se reunieron con Coral y lo están representando, el activista envió mensajes de agradecimiento a las personas que se han solidarizado con su situación, muchas de las cuales donaron dinero para pagar su defensa y, eventualmente, una fianza, pese a que no cometió ningún delito.

En entrevista con Coronell, los abogados contaron que lograron hablar con Coral por alrededor de hora y media, para conocer todos los detalles de su detención.

Carta de congresistas demócratas a Marco Rubio donde solicitan que se le otorgue el asilo político. | Foto: Tomado de X

La abogada Shaw explicó que de acuerdo con videos grabados durante la detención y en el testimonio de Coral se evidencia que los agentes no sabían por qué lo estaban deteniendo, que incluso le preguntaron qué delito había cometido.

“En ningún momento se le explicaron sus derechos o la razón por la cual fue detenido”, afirmó el abogado Camacho. Por esta razón, algunos han considerado que se trata una persecución política y que vendría por órdenes del secretario de Estado, Marco Rubio.

Según los abogados, al detenido se le mostró un “memorando” firmado por Marco Rubio donde señala las causales de su detención, pero este documento aún no es de dominio público.

Al respecto, en su cuenta de X, Beto Coral publicó fotos de documentos que, según él, evidencian que “solicitó asilo político dentro del tiempo de permanencia autorizado en Estados Unidos”. Y que, “que contaba con un permiso de trabajo vigente expedido por USCIS hasta noviembre de 2028″.

Entre tanto, desde Colombia, varios líderes y activistas de izquierda han solicitado que el Gobierno Nacional intervenga, incluso que el presidente electo De la Espriella gestione la libertad de Coral.

Así lo hizo saber el exdirector de la UNGRD, Carlos Carrillo, en una publicación de X, en la que manifestó que “Beto Coral es un preso político, el presidente electo @ABDELAESPRIELLA debe asumir su responsabilidad política. Ya que ganó debería, al menos por decoro, renunciar a su ciudadanía gringa, bajezas como la detención de Beto dejan muy claro cuál es el talante de quién destripará a la oposición los próximos cuatro años con ayuda de su acudiente Marco Rubio”.

Asimismo, un grupo de congresistas demócratas, envió una carta al secretario de Estado, solicitando que “se permita al Sr. Coral permanecer en Estados Unidos con su familia para que se tramite su solicitud de asilo, y que se le brinden las protecciones de derechos humanos que hasta ahora se le han negado”.