La Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana adelanta visitas a predios rurales de la capital caucana y su área metropolitana, con recomendaciones para proteger los semovientes y el patrimonio de los productores.

Y es que la seguridad del ganado no empieza cuando ocurre un hurto, sino mucho antes: en las cercas, los corrales y los caminos de acceso a cada finca. Con esa convicción, los uniformados desarrollan una estrategia de visitas preventivas a predios ganaderos de la ciudad y sus alrededores, orientada a reducir los casos de abigeato y carneo, dos de los delitos que más golpean la economía del campo caucano.

Oficiales de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Popayán entregan recomendaciones de seguridad a un productor ganadero durante una visita preventiva en su predio. | Foto: Policía Nacional

Las jornadas están a cargo de integrantes de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, quienes recorren las propiedades y dialogan directamente con los productores para revisar las condiciones de seguridad y entregar

Entre las medidas que los uniformados promueven se destacan el cuidado permanente de los animales, la verificación del estado de cercas y corrales, y el control estricto de las personas que ingresan a las propiedades, incluidos trabajadores ocasionales, compradores y transportadores.

A estas prácticas básicas se suman herramientas tecnológicas como la instalación de cámaras de seguridad y sistemas de alarma, así como la realización de recorridos periódicos por los terrenos, que permiten detectar a tiempo daños en los cerramientos, huellas de vehículos o cualquier señal de actividad sospechosa.

La documentación de los semovientes ocupa también un lugar central en las recomendaciones. Contar con registros de procedencia, marcas y guías de movilización al día no solo facilita el control interno del hato, sino que resulta determinante para identificar irregularidades y respaldar cualquier denuncia ante las autoridades.

Recorrido por los potreros para revisar el cuidado de los semovientes y detectar posibles irregularidades que afecten el patrimonio de los productores. | Foto: Policía Nacional

La estrategia incluye un llamado directo a la comunidad rural: informar a la Policía Nacional sobre personas, vehículos o circunstancias inusuales en inmediaciones de las fincas. Según la institución, esta información permite reaccionar de manera oportuna y evitar que una situación sospechosa termine en la pérdida de animales.

Con estas acciones, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental busca mantener un acompañamiento constante al sector ganadero de Popayán y su área metropolitana, promoviendo una cultura de autoprotección en el campo y fortaleciendo la confianza entre los productores y la fuerza pública.

El abigeato, recuerdan las autoridades, no solo representa la pérdida de un animal, sino el golpe a años de trabajo y al sustento de familias enteras. Por eso, insisten, la prevención comienza en el predio.

Verificación del estado de cercas, corrales y accesos en una finca ganadera de Popayán, como parte de las acciones para prevenir el abigeato y el carneo. | Foto: Policía Nacional