En medio de la emergencia por las inundaciones que afectan a amplias zonas de los departamentos de Córdoba y Sucre, el presidente Gustavo Petro lanzó fuertes críticas contra varios proyectos hidroeléctricos del país, a los que responsabilizó de agravar la situación por el manejo de los embalses.
A través de una serie de pronunciamientos, el Mandatario pidió renuncias inmediatas y la apertura de acciones penales contra los responsables.
El Jefe de Estado centró inicialmente sus señalamientos en la hidroeléctrica Urrá, ubicada en el departamento de Córdoba y construida hace más de tres décadas sobre el río Sinú. Según Petro, las descargas de agua realizadas por el proyecto en medio de las fuertes lluvias de los últimos días han incrementado el riesgo para las comunidades campesinas ubicadas aguas abajo.
“Todo vertimiento de Urrá sobre los campesinos es la continuación de un crimen ambiental”, afirmó el Presidente, al referirse a los altos niveles del embalse y a la decisión de liberar mayores volúmenes de agua hacia el cauce del río.
Esta situación, de acuerdo con lo expuesto por el Mandatario, ha generado una alerta adicional para los habitantes de las zonas afectadas por las inundaciones.
Frente a este panorama, Petro fue enfático en exigir responsabilidades directas dentro de la empresa. “El gerente debe renunciar de inmediato y asumir sus responsabilidades penales”, señaló, al considerar que las decisiones adoptadas en la operación del embalse han tenido un impacto directo en la emergencia que atraviesan varias poblaciones del Caribe colombiano.
El presidente no limitó sus cuestionamientos a Urrá. En su pronunciamiento también incluyó a Hidroituango, uno de los proyectos de generación de energía más grandes del país, ubicado en el municipio de Ituango, en Antioquia. Según Petro, tanto este proyecto como el de Urrá habrían permitido el llenado de sus embalses por motivaciones económicas, sin considerar los riesgos para las comunidades.
“Dejaron llenar los embalses de Hidroituango y Urrá por simple codicia”, sostuvo el Mandatario, quien además apuntó directamente al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, en su calidad de presidente de la junta directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM), entidad administradora de Hidroituango.
En ese sentido, el presidente afirmó que el alcalde debe explicar por qué se priorizó la maximización de las utilidades de EPM, empresa asociada al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), por encima de la seguridad y la vida de las comunidades del noreste antioqueño. En su mensaje también mencionó otros proyectos como Salvajina y Betania, a los que vinculó con una lógica similar de operación.
Petro expuso además una hipótesis sobre el uso de los embalses y el mercado energético. Según indicó, los proyectos habrían dejado acumular agua “sin usarla” con el objetivo de provocar escasez de gas, lo que calificó como una estrategia con fines electorales.
“Es, simplemente, una estrategia electoral contra la vida directa de los pueblos”, denunció el Mandatario en su cuenta de la red social X.
Finalmente, en su pronunciamiento, el Presidente cuestionó los contratos realizados por las empresas del sector energético. Señaló que se habrían firmado contratos de futuros a precios de las termoeléctricas de gas, hasta diez veces superiores a los de la energía hidráulica, pese a contar con energía de bajo costo. “Tenían energía casi gratuita que ahora botan contra la vida del campesino”, expresó.
Petro concluyó sus declaraciones preguntándose sobre el destino de las ganancias generadas por estas decisiones y advirtió que regiones como La Mojana ya se encuentran colmatadas, con un impacto que se extendería a la depresión momposina.
Sus declaraciones se producen en medio de una emergencia climática que mantiene en alerta a las autoridades y a miles de familias afectadas por las inundaciones en el norte del país.