En medio de la polémica por la falta de seguridad en la cárcel de Itagüí, el presidente Gustavo Petro anunció que trasladará de penal a los líderes encargados de organizar una parranda vallenata al interior del centro penitenciario.
Esta celebración contó con la presencia de un artista vallenato, más concretamente Nelson Velásquez, a quien se le habría pagado hasta $100 millones para este concierto, a pesar de que no estaba autorizado por el Inpec.
“Los señores que hicieron la fiestica salen trasladados y entran a otra, y es en Bogotá”, dijo el Presidente en el más reciente consejo de ministros.
Petro aseveró que “se acabó el tema” y también lanzó un ultimátum a los delincuentes que deseen apostarle a la siembra de hoja de coca en el país.
Cabe recordar que también otra de las decisiones del Gobierno Nacional, en conjunto con el Inpec, fue suspender a 11 funcionarios de la cárcel de Itaguí (entre ellos al director del penal).
Debido a esto, las riendas de la cárcel las tomó Guillermo Andrés González Andrade.
Más detalles de la celebración
La fiesta con Nelson Velásquez contó con trago y hubo petición clara desde el interior del penal de no tomar fotografías ni videos para pasar desapercibidos. No obstante, la información se filtró.
Al parecer esta celebración habría costado alrededor de $500 millones y fue realizada con una colecta de dinero entre los reclusos. $100 millones de esos recursos habrían sido para pagarle al artista.
Una de las primeras decisiones del Gobierno Nacional, tras conocer esta violación a la seguridad del penal, fue suspender todo tipo de diálogos con los líderes delincuenciales de bandas que están al interior de este penal.
Este grupo de delincuentes emitió un comunicado algunas horas después de que se conoció la situación. En este documento pidieron disculpas por lo sucedido y manifestaron que están dispuestos a aceptar las sanciones correspondientes.
“Los hechos recientes ocurridos en la Cárcel De Itagüí deben ser asumidos con seriedad y en su justa dimensión. Por ello, les ofrecemos a través de la presente excusas públicas y asumimos la responsabilidad política que nos corresponde como voceros de paz y personas privadas de la libertad en proceso de resocialización”, indicaron.
Finalmente, los voceros le pidieron al presidente Gustavo Petro que se levante la suspensión ordenada a los diálogos de paz urbana, indicando que están dispuestos a seguir trabajando en pro de la superación del conflicto armado en el país.