La ciudad de Popayán, Cauca, vivió este jueves 30 de julio una jornada marcada por la constante emisión de ceniza desde el volcán Puracé, de ahí que calles, andes, vehículos y demás lugares permanecen arropados por un polvo grisáceo.
“Acá en el barrio Moscopán vivimos una tarde pasada por una ”lluvia" constante de ceniza, cuando llegué a la casa al mediodía, me sorprendí al ver como pequeñas partículas, como de polvo, caían en todo este sector de la comuna cuatro de Popayán", relató Carlos Calderón, habitante de la capital del Cauca.
Y es que la dispersión de ceniza volcánica proveniente del volcán Puracé obligó a la suspensión temporal de las actividades aéreas en el aeropuerto Guillermo León Valencia, ubicado en la ciudad de Popayán, capital del departamento del Cauca.
La medida preventiva fue implementada a partir de las 11:20 a. m. de este jueves 30 de julio y se mantendrá hasta este viernes, según informó la Aeronáutica Civil de Colombia, a través de las redes sociales.
Y es que el volcán Puracé es uno de los principales centros volcánicos activos del suroccidente del país, con una altitud de aproximadamente 4,646 metros sobre el nivel del mar, y forma parte del Parque Nacional Natural Puracé.
Como es de recordar, desde inicios del año 2024, el Servicio Geológico Colombiano, SGC, ha emitido varias alertas amarillas debido a la actividad sísmica y a episodios de emisión de gases y ceniza que han afectado zonas cercanas al volcán, como la capital del Cauca y los municipios de Totoró, Sotará, Timbío, entre otros.
El evento actual se caracteriza por la constante dispersión de partículas de ceniza volcánica que se han desplazado hacia la zona aérea de aproximación y despegue del aeropuerto Guillermo León Valencia. Esta circunstancia representa a todas luces un riesgo significativo para la seguridad aérea, ya que la entrada de ceniza en los motores de las aeronaves puede provocar fallos mecánicos graves e incluso la detención total del motor en vuelo. Por tal motivo, la Aeronáutica Civil tomó la decisión de suspender temporalmente todas las operaciones.
Durante el período de suspensión, la entidad encargada llevará a cabo una evaluación exhaustiva de las condiciones meteorológicas y monitoreará la presencia de partículas de ceniza en la ruta de aproximación. Para esto se utilizan estaciones de monitoreo atmosférico, junto con imágenes satelitales y modelos predictivos de dispersión de ceniza volcánica.
La Aeronáutica Civil aclaró “que la reapertura dependerá de los resultados técnicos de las inspecciones y evaluaciones”. Esto significa que, si las condiciones continúan siendo riesgosas, la medida podría prolongarse hasta garantizar la seguridad de los vuelos.
Los viajeros con vuelos programados hacia o desde Popayán deben comunicarse directamente con sus aerolíneas para obtener información actualizada sobre el estado de sus vuelos, eventuales modificaciones en los itinerarios y opciones de reacomodación, en caso de ser necesarias. Las empresas aéreas y la Aerocivil están activando protocolos para minimizar las molestias causadas por esta suspensión inesperada.
Se recomienda a los pasajeros mantenerse atentos a los canales oficiales de comunicación de la Aeronáutica Civil y de las aerolíneas, como redes sociales, líneas telefónicas de atención al cliente y páginas web, para recibir información oportunamente.
Las autoridades locales, incluyendo la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd, , la Gobernación del Cauca y la Alcaldía de Popayán, mantienen un estrecho seguimiento de la actividad del volcán Puracé y de las condiciones ambientales derivadas.
Se ha reforzado el monitoreo en zonas pobladas aledañas al volcán y se han reiterado las recomendaciones de mantener protocolos de seguridad en caso de caída de ceniza, como el uso de tapabocas, protección ocular y evitar la exposición prolongada al aire libre.
No es la primera vez que la ceniza del Puracé genera afectaciones en el transporte aéreo de la región. En marzo de 2023, una situación similar obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto durante varias horas, lo que evidenció la necesidad de contar con planes de contingencia robustos para esta clase de eventos naturales.
“La sismicidad asociada con el movimiento de fluidos (gases y líquidos provenientes del magma, su interacción con el sistema hidrotermal y la emisión de ceniza a la atmósfera) presentó un aumento tanto en el registro de tremor continuo y pulsos de tremor como en la energía sísmica liberada. Estos eventos continuaron localizándose principalmente bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades menores a 3 kilómetros”, confirmó el Servicio Geológico Colombiano, SGC.
Los profesionales de la entidad indicaron que este comportamiento estuvo acompañado por un incremento en el número de emisiones diarias de ceniza y en la altura de las columnas, las cuales alcanzaron valores de hasta 3500 metros sobre la cima del volcán.
“Asimismo, se observó desgasificación continua a través de este cráter. Las columnas de ceniza se dispersaron predominantemente hacia el noroccidente y occidente, y se recibieron reportes de caída de ceniza, ruidos y vibraciones del suelo en diferentes sectores de Puracé y Coconuco, y reportes de caída de ceniza en Paletará y en la ciudad de Popayán. Debido a esta evolución de la actividad, el 23 de julio se emitió un boletín extraordinario para informar sobre los cambios observados en el comportamiento del volcán”, agregó el SGC.
Igualmente, dicha entidad continúa emitiendo boletines técnicos diarios y mantiene en vigilancia el estado del volcán para anticipar cualquier cambio que pudiera evolucionar hacia una nueva fase eruptiva o de mayor actividad.