El Mundial de 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, no solo promete ser el más grande en la historia del fútbol, sino también uno de los más costosos para los aficionados. En el caso de Colombia, se estima que entre 80.000 y 120.000 hinchas viajarán a las distintas sedes del torneo, una cifra que podría aumentar si se tiene en cuenta la diáspora de más de 1,2 millones de colombianos residentes en Estados Unidos.

Sin embargo, más allá de la emoción deportiva, expertos advierten sobre un factor que podría impactar significativamente el bolsillo de los viajeros: la falta de planificación financiera.

De acuerdo con estimaciones del sector, una mala gestión del dinero, especialmente en la compra de divisas, pagos internacionales y comisiones ocultas, podría generar pérdidas de entre el 5 % y el 10 % del presupuesto total, lo que equivale a cerca de $1 millón por persona.

Uno de los partidos que concentra mayor expectativa es el de Colombia contra Portugal, programado para el 27 de junio en el Hard Rock Stadium de Miami. Según datos de la FIFA, este encuentro se posiciona como el más demandado del torneo, con más de 500 millones de solicitudes de boletas a nivel global, superando incluso la final.

Plataformas como Viajes Falabella reportan un aumento del 55 % en reservas hacia las ciudades sede, mientras que búsquedas de vuelos a destinos como Miami y Ciudad de México se han disparado, de acuerdo con datos de Kayak y Despegar.

Ver a la Selección Colombia en el Mundial es el sueño de muchos. | Foto: El País

Las entradas oficiales para los partidos de Colombia oscilan entre 60 y 700 dólares, mientras que en plataformas de reventa los precios pueden alcanzar cifras exorbitantes, especialmente para el duelo ante Portugal.

En promedio, un viajero colombiano necesitará entre $12 y $20 millones para asistir a dos o tres partidos, incluyendo transporte, alojamiento y alimentación. No obstante, este valor puede incrementarse considerablemente si no se toman decisiones financieras estratégicas.

“Muchos colombianos están destinando una parte importante de sus ingresos a este viaje, pero la diferencia entre planificar o improvisar puede representar hasta un millón de pesos adicionales”, explica Christian Knudsen, CEO y cofundador de Littio.

El comportamiento del dólar será clave en la planificación. Este 15 de abril, la tasa de cambio se ubicó en $3.578,82, un nivel que podría representar una oportunidad para anticipar la compra de divisas en condiciones más favorables.

Uno de los errores más comunes es adquirir dólares a última hora, especialmente en aeropuertos o zonas turísticas, donde la tasa puede ser hasta un 7 % más alta que la del mercado. A esto se suman los costos por conversiones automáticas en plataformas internacionales, que pueden encarecer las compras entre un 3 % y un 8 % sin que el usuario lo perciba de inmediato.

Además, durante el viaje, los gastos ocultos se acumulan. Retiros en cajeros internacionales pueden costar entre 3 y 7 dólares por transacción, mientras que los pagos con tarjeta de crédito suelen incluir recargos adicionales. En conjunto, estas comisiones pueden representar entre $120.000 y $300.000 adicionales en un viaje promedio.

El calendario de la Selección Colombia plantea dos escenarios distintos. Por un lado, México aparece como la opción más accesible, ya que no exige visa y ofrece costos más bajos en alojamiento y alimentación. Mientras que Miami concentra la mayor demanda, pero también los mayores gastos, además de los requisitos migratorios.

Esta diferencia hará que muchos colombianos opten por asistir solo a los partidos en territorio mexicano o incluso viajar sin boleta. Se estima que entre 50.000 y 80.000 aficionados vivirán el Mundial desde espacios públicos como fan zones, replicando lo ocurrido en eventos recientes donde miles de personas se congregaron sin entrada a los estadios.

Imagen del estadio de Guadalajara, uno de los estadio de la Copa del Mundo de 2026. | Foto: El País

Ante este panorama, especialistas coinciden en que la clave estará en la planificación. Anticipar la compra de divisas, evitar conversiones innecesarias y reducir el uso de efectivo pueden marcar una diferencia en el presupuesto final.

“El viajero colombiano ha evolucionado. Hoy no solo busca asistir al Mundial, sino hacerlo de manera inteligente. La diferencia ya no está solo en conseguir la boleta, sino en cómo se administra el dinero antes y durante el viaje”, remarca Knudsen.