Cuerpos de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y las oficinas de Gestión del Riesgo de los departamentos de Cauca y Nariño trabajan a marcha forzada y con todas sus capacidades operativas desplegadas para hacer frente a una ola de incendios forestales que amenaza los ecosistemas y la tranquilidad de las comunidades.

Las altas temperaturas y la temporada seca han creado el escenario perfecto para la propagación de las llamas, obligando a los socorristas a doblar turnos y realizar maniobras titánicas para evitar tragedias mayores, buscando ante todo proteger a las comunidades.

Un pequeño foco puede convertirse rápidamente en una tragedia ambiental. Las autoridades hacen un llamado urgente a la ciudadanía en Arboleda, Nariño, y demás municipios afectados, para evitar las mal llamadas 'quemas controladas' y reportar de inmediato cualquier columna de humo a las líneas de emergencia 119 ó línea 123. | Foto: Suministradas

Según el más reciente monitoreo entregado a las 6:00 de la mañana de este miércoles 9 de septiembre, las alarmas se encendieron de manera simultánea en varios municipios de ambos departamentos.

Los organismos de socorro se encuentran desplegados atendiendo emergencias activas en: Departamento del Cauca: Se registran fuertes incendios forestales en los municipios de Rosas y La Sierra, donde cuadrillas de bomberos locales y regionales intentan confinar las llamas.

Mientras tanto, en el departamento de Nariño, las unidades combaten un incendio de cobertura vegetal en el municipio de Leiva. Paralelamente, en la localidad de Arboleda, específicamente en la vereda El Limar, los socorristas atienden un conato de incendio, intentando sofocarlo antes de que gane fuerza.

En la Ciudad Blanca

Y es que en la capital caucana ha sido uno de los epicentros más afectados en las últimas 48 horas. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Popayán ha demostrado un despliegue operativo sin precedentes, atendiendo un alarmante número de conflagraciones que no les ha dado tregua.

El balance de los últimos dos días evidencia la magnitud del reto que enfrentan los socorristas payaneses:

En la capital caucana, sectores como La Rejoya, El Ortigal y Julumito han sido de los más afectados por la ola de incendios forestales durante las últimas 48 horas. La imagen muestra la magnitud de las llamas que han amenazado zonas residenciales y rurales, requiriendo la intervención total del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Popayán. | Foto: Suministradas

Lunes 7 de septiembre:

Las unidades bomberiles debieron multiplicarse para apagar incendios en los sectores de Canto Claro, Pomona, Vereda San Antonio, Siloé, Los Llanos, Julumito Alto, Bonanza y Atardecer, Rancho Grande y Mamá Lombriz. A este desgaste físico y logístico se sumó la atención de un incendio estructural en el barrio Recuerdo Sur.

Martes 8 de septiembre:

Lejos de mermar, la emergencia continuó. Las sirenas sonaron incesantemente para despachar camiones y personal hacia La Rejoya, El Complejo, La Ceiba, La Tetilla, el sector Catay, La Calera, Las Guacas, El Ortigal y El Tablazo.

Por eso, el agotamiento de las unidades bomberiles es evidente, pero su compromiso se mantiene firme. En muchos de estos puntos, el difícil acceso topográfico ha obligado a los voluntarios a combatir el fuego de manera manual, con herramientas de zapa y bombas de espalda, arriesgando su propia integridad.

Frente a esta crisis que tiene al límite los recursos de atención de emergencias, redes de información ciudadana como Vías de Nariño y las autoridades competentes han emitido un mensaje de urgencia y para que las personas tomen conciencia sobre el valor de ayudar en estas situaciones.

Las entidades de socorro hacen un energético llamado a la comunidad bajo tres premisas fundamentales:

Apoyo seguro: Se invita a la población a brindar apoyo logístico a los socorristas (hidratación, guías de terreno), siempre y cuando sea dentro de sus posibilidades y sin poner en riesgo su integridad física. El combate directo del fuego debe dejarse en manos de los expertos.

Cero quemas: Existe una prohibición y un ruego social para evitar cualquier tipo de quema (agrícola o de basuras) y cualquier actividad que pueda generar nuevas chispas.

Aviso oportuno: Informar de inmediato a las líneas de emergencia ante la primera señal de humo. Como advierten las autoridades: “Un pequeño foco puede convertirse rápidamente en una emergencia de gran magnitud”.

Por eso, ahora, mientras el sol sigue castigando la vegetación del suroccidente colombiano, los hombres y mujeres que conforman las entidades de socorro continúan en la primera línea de fuego. Su labor incansable no solo salva bosques y pastizales, sino que protege la vida y el patrimonio de miles de familias en Cauca y Nariño.

Bajo condiciones extremas y altas temperaturas, los cuerpos de bomberos del Cauca y Nariño despliegan sus capacidades técnicas para contener los focos activos en municipios como Rosas y Leiva. La simultaneidad de las emergencias ha obligado a los organismos de socorro a redoblar esfuerzos y trabajar en jornadas ininterrumpidas para proteger la biodiversidad del suroccidente. | Foto: Bomberos Silvia y Timbío